El reciente pronunciamiento de parte del Papa Francisco de canonizar a los papas Juan Pablo II y Juan XXIII, Karol Wojtyla (1920-2005) y Angelo Roncalli (1881-1963), respectivamente, fue muy bien recibida por Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando Bravo, quien afirmó que esa noticia era causa de mucha alegría.

El Cardenal Obando aseguró que por la cercanía y el cariño que Su Santidad Juan Pablo II desarrolló con el pueblo nicaragüense es motivo de celebración la decisión del Papa Francisco de elevarlo a la gloria de los altares y al culto universal.

“Juan Pablo II es un hombre que recorrió el mundo entero, un hombre que pasó predicando, aquí mismo nos visitó dos veces. Realmente es una cosa muy buena que la Iglesia lo canonice, un Papa que gastó su vida al servicio de la predicación del evangelio. Un hombre que deja una estela luminosa en su camino”, declaró Su Eminencia.

El alto prelado de la Iglesia Católica nicaragüense recordó que trató muy de cerca con Su Santidad Juan Pablo II, un hombre que fue muy amigo del pueblo nicaragüense y que siempre rezaba por Nicaragua.

“El Papa quiso a Nicaragua, estuvo aquí dos veces, si no me falla la memoria, la segunda vez se fue muy contento porque el pueblo lo recibió con mucho cariño y cuando veía una delegación de Nicaragua y le decían: Santo Padre Nicaragua, entonces él decía: ‘Nicaragua’”, expresó.

Comentó que el Papa Juan Pablo II no estuvo de acuerdo con el capitalismo salvaje, “realmente es un hombre lleno de amor y de caridad no podía estar de acuerdo con el capitalismo salvaje, sino que quería que se practicara la justicia, sobre todo que se atendiera a la gente que tiene menos recursos, a los más pobres”.

Agregó que también será canonizado Juan XXIII, un hombre humilde que destacó por la virtud de la humildad y que vivió poco pero trabajó con mucho entusiasmo predicando sobre todo con el ejemplo.

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