Pobladores de cuatro comunidades rurales del municipio de El Tuma – La Dalia, en el departamento de Matagalpa a partir de hoy inician un nuevo capítulo en sus vidas, esto gracias a la instalación de la energía eléctrica comunitaria, la que les permite vivir mejor, desarrollar sus actividades domésticas e iniciar nuevas formas de trabajo desde sus hogares.
En esta ocasión, la restitución de derechos llegó hasta el barrio 1ro de Mayo, La Rinconada, Reparto San Martín y Ampliación Sonora, donde sus habitantes manifestaron su satisfacción y la importancia que tiene para todos ellos este servicio, el que por más de veinte años esperaron con ansias y que únicamente con el gobierno actual ha sido posible.
Benicia Martínez, afirma que desde que instalaron la electricidad en su comunidad, la vida de su familia y la de sus vecinos es totalmente diferente, puesto que ha logrado incluir nuevos productos en su modesta pulpería, brindándoles a sus clientes un servicio más completo y una amplia variedad de insumos alimenticios.
“Estoy agradecida con Dios, el presidente Daniel Ortega y con todas las personas que laboran en este tipo de proyectos, porque sin ellos no fuese posible que hoy nosotros hayamos dejado atrás los candiles y candelas, además gracias a la electricidad he logrado instalar en mi venta un refrigerador que me permite vender carnes, bebidas, helados , lo que me genera mayor ganancia y así mis clientes ya no tienen que viajar hasta otras comunidades a buscar lo que necesitan para su alimentación” manifestó.
Otro de los felices protagonistas de esta restitución de derechos es el joven José Luis Arguello, quien asegura que a sus treinta años, es la primera vez que disfruta de tener energía eléctrica en su casa, para él, esta es una manera de vivir bonito, bien y seguro.
“Desde que tengo memoria, esta es la primera vez que hay luz en mi casa, crecí en las penumbras, nunca había tenido la oportunidad de poder alumbrarme con tanta facilidad como ahora, sinceramente el gobierno si se preocupa por nuestro bienestar y nuestra tranquilidad, de esta manera están demostrando que vivir bien, bonito y seguro, es una realidad para las familias pobres y humildes como la nuestra” destacó.
Por su parte, María Ochoa, afirmo que las tareas del hogar ahora las realiza con mayor facilidad, tomando en cuenta que en las madrugadas ya no tiene la limitante de tener que alumbrarse con un viejo foco que muchas veces le interrumpía desarrollar sus tareas.
“Me siento feliz de tener luz en mi casa, si bien es cierto que no tenemos gran cantidad de electrodomésticos pero el simple hecho de alumbrarme con una bujía es un gran avance para mí y todas las amas de casa, porque andar con un candil o un foco hacía de nuestras madrugadas un momento incómodo y muchas veces nos atrasábamos al momento de cocinar o preparar a nuestros hijos para que vallan a la escuela” añadió.
De esta manera una vez más el gobierno de Nicaragua lleva el progreso y el desarrollo a las comunidades más alejadas de nuestro país, permitiéndoles alcanzar un mejor desarrollo económico y una mejor calidad de vida.












