Expertos del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER), informaron este lunes que el fenómeno climatológico de El Niño se encuentra en evolución, pasando de condición neutra negativa (abril-mayo) a condición neutra positiva (junio), muy próxima a tocar el límite de su instalación.
El Asesor Técnico Presidencial en temas ambientales, doctor José Milán, precisó que actualmente el valor del índice de este fenómeno se encuentra en 0.3, "sin embargo cuando el índice sea mayor a 0,5 ya se podrá decir que estamos en presencia de un Niño formado".
El especialista destacó que de acuerdo a las proyecciones de la Administración Nacional de Asuntos Oceánicos y Atmosféricos (NOAA) de los Estados Unidos, el fenómeno de El Niño podría estarse instalando en Nicaragua entre julio y agosto (2014), y a más tardar en septiembre.
El doctor Milán expuso que lo que ha estado atrasando la instalación de este fenómeno climatológico es que todavía no se ha dado un descenso brusco –a nivel de presiones- en el Océano Pacífico Central, por lo que la atmósfera aún está inestable; sin embargo las condiciones del mar están dadas.
Detalló que de acuerdo a los informes científicos de la NOAA –sustentados con más de 100 centros de información a nivel internacional- se limitan a decir que “el fenómeno de El Niño es altamente probable, de instalación definitiva”.
Por su parte, el Director de Meteorología del Ineter, compañero Marcio Baca, expuso que en los primeros días de junio una serie de anticiclones se han venido posicionando, creando inhibición en las posibilidades de lluvias, condiciones que –de acuerdo a los pronósticos- se espera que continúen durante los próximos tres días.
“Junio se está comportando deficitario, en relación a la norma histórica”, sostuvo el meteorólogo, quien además precisó que las zonas más deprimidas, en relación a las lluvias, son el Sur del Pacífico, Norte y Central. Además, informó que las Regiones Autónomas Norte y Sur también llevan porcentajes negativos (falta de lluvia), sin embargo las cifras no son alarmantes.
El especialista de Ineter pronosticó que en junio se espera la entrada del veranillo de San Juan. Detalló que seguidamente se espera la instalación temprana de la canícula (antes de 15 de julio), saliendo la misma con algún retraso después del 15 de agosto, lo que evidentemente va a causar mayor déficit de lluvias.












