La Comunidad Eclesiástica de Base (CEB) ubicada en la parroquia San Pablo Apóstol en la colonia 14 de Septiembre, rindió homenaje a los padres Miguel D´Escoto, Antonio Castro y Uriel Molina, quienes desde los años 80 establecieron fuertes vínculos de amistad con la población del sector a través de la enseñanza del evangelio y la causa social del pueblo, mostrándoles que la causa de Jesucristo es un evangelio libertador.

El homenaje estuvo cargado de mucha emotividad, tomando en cuenta que fue un espacio en el que se recordaron muchos momentos en los que el pueblo bajo la dirección espiritual de los sacerdotes logró vencer las desigualdades sociales, así mismo disfrutaron del canto de la música testimonial y algunas piezas musicales de la Misa Campesina.

Los guías espirituales manifestaron su alegría al ver a toda una comunidad reunida, bajo un solo sentimiento, haber alcanzado la paz y la restitución de los derechos del pueblo, lo que para ellos en los tiempos de insurrección eran nada más que sueños, sin embargo hoy ratifican que solo el amor entre el pueblo fue lo que hizo posible alcanzar la libertad.

“El padre Castro y el padre Molina son para mí ejemplos de lo que es realmente seguir los pasos de Jesús; seguidor de Jesús significa para mí nada que implique sectarismo de ningún tipo y tratando siempre de proclamar la presencia del reino en la práctica y las palabras, las que se han mantenido viva en cada uno de ustedes y en las personas que contribuyeron al proceso de lucha” manifestó el padre Miguel D´Escoto.

“Les agradezco con toda el alma la alegría brindada y los recuerdos compartidos, debemos mantener en oración al Santo Padre porque quiere ser el Papa que los tiempos exigen, parte de mi cumplimiento a su solicitud es compartir con ustedes esa petición y hagamos la fuerza para que el Espíritu Santo siempre le dé fuerzas” añadió.

De igual forma el padre Antonio Castro y Uriel Molina destacaron que en los años de lucha, llevar el evangelio al pueblo fue necesario, porque se dieron cuenta que los principios y valores de los padres y fundadores del Frente Sandinista tenían verdadera concordancia y similitud con los principios cristianos de Jesucristo.

“La consigna señala que entre el cristianismo y la revolución, no hay contradicción, los principios y valores de Sandino no están en contra de los principios del cristianismo, los principios y valores de los seguidores de Sandino y Carlos Fonseca, coinciden con los del cristianismo, por ello nuestro deber es aplicar esos valores y llevarlos a la práctica y de esta manera construir el reino de Dios desde cada uno de nosotros”, afirmó Castro.

“Me siento feliz al reencontrarme con las que fueron las Comunidades de Base en aquellos tiempos y ver que aún están vivas y con un gran futuro. Nosotros le dimos la palabra al pueblo, no nos quedamos con la biblia para nosotros, se la dimos a ellos para que aprendieran a predicarla, siendo de mucha utilidad en ese momento”, expresó Molina.

Comunidad agradecida con religiosos

Quienes desde tiempo atrás compartieron momentos de lucha y hermosas anécdotas con los sacerdotes homenajeados, señalan que para ellos es una gran alegría contar con la amistad de los guías espirituales, quienes con su ejemplo demostraron que el amor al prójimo es posible cuando se toma en cuenta a Dios, un Dios lleno de justicia social.

“Nosotros caminamos desde Jalapa con el padre Miguel y veníamos compartiendo con el pueblo la palabra de Dios, por ello nos sentimos agradecidos con él, porque ha sido un siervo de Dios que realmente ha velado por nuestro bienestar” manifestó Alba Mendoza.

De igual forma, señalaron que la revocación de la Suspensión a Divinis del Padre Miguel D’Escoto fue una noticia que llenó de alegría a toda la comunidad, ya que el sacerdote siempre estuvo al frente de la defensa de los derechos del pueblo aún cuando la iglesia se lo prohibía.

“La noticia de que nuestro padre había dejado de estar suspendido fue razón de alegría para todos, porque lo que él hacía no era un pecado sino que fue mantener viva una causa uniéndose a todos los pobres”, concluyó Rosa Esquivel.

Comparte
Síguenos