Al grito unísono de “¿Quién causa tanta alegría?” el sábado 06 de diciembre de 2014 la Embajada de la República de Nicaragua en Alemania, celebró “La Purísima” en honor a la Inmaculada Concepción de María, festividad promovida por el Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional.
La Cra. Embajadora Karla Beteta transmitió a todas las familias nicaragüenses, que se trasladaron de diferentes ciudades de Alemania a la capital berlinesa, los saludos del Presidente Comandante Daniel Ortega y de la Cra. Rosario Murillo y los deseos de que reine en sus hogares la paz y el amor. Seguidamente destacó la tradicional “Gritería” como una verdadera manifestación de fe del pueblo nicaragüense devoto de la Santísima Virgen María.
El acto religioso fue precedido por el Padre Exiquio Estrada, Párroco de la Misión Católica de Lengua Española de Berlín, quien alentó a los todas las familias nicaragüenses a difundir la fe cristiana y practicar la solidaridad y hermandad tomando como ejemplo a la Virgen María.
Entre cantos y alegría se repartieron cajetas, gofios, rosquillas, nacatamales, queso nicaragüense, cacao, pitos, matracas, vigorón, pastelitos de piña, sopa borracha y naranjas embanderilladas.
A continuación saludo pronunciado por la Embajadora:
Queridos (a) hermanos (a) nicaragüenses, amigos (a) e invitados (a),
El día de hoy el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional celebra este Diciembre junto al pueblo en nuestro país y con nuestros hermanos (a) nicaragüenses en el exterior la mayor manifestación popular de fervor religioso y de fe de una Nicaragua profundamente cristiana y comprometidamente mariana, en homenaje a la Inmaculada Concepción de María, madre de Jesús, ejemplo de amor; mujer solidaria, valiente y sacrificada, cuyos actos calaron en la conciencia y forjaron el carácter de tantas mujeres que como María han perdido a sus hijos por las injusticias de la vida o luchando por la consecución de un mundo mejor.
En este mes de diciembre queridos paisanos (a), leoneses, masayas y granadinos, managuas y matagalpinos, estelianos y de todos los confines de nuestro país; en la Embajada de Nicaragua en Berlín quiero transmitirles los saludos cariñosos y fraternos del Presidente Comandante Daniel Ortega y de la Cra. Rosario Murillo y sus mejores deseos de que en nuestros hogares reine la paz y el amor y de que aquí sintamos el abrazo de “Nicaragua unida en brazos de María”.
Esta noche cantemos a la Concepción de María, llenos de júbilo, colmados de fe y alegría, porque María ha estado presente cuando la invocamos; porque María nos ha consolado desde la erupciones del Cosigüina, El Santiago y el Cerro Negro, hasta en las noches de dolor del terremoto del 22 de diciembre de 1972 y otras vicisitudes de la vida ocurridas a nuestro pueblo, que sin embargo, no pierde la fe en Dios, ni en los hombres, con el afán de construir un mundo mejor para todos (a), comprometido en la solución de los grandes problemas sociales, más cristiano y más solidario, como los apóstoles, como Jesús hijo de Dios y de María que se desprendió de su vida para salvar a la humanidad.
Por eso hoy le rendiremos tributo a la madre de amor, virgen, pura y santa cantando los Valses Marianos de nuestro maestro Alejandro Vegas Matus, ilustre músico y compositor nicaragüense, creador de Por eso el cristianismo y de Tu Gloria, Tu Gloria; le rendiremos tributo, evocando a nuestros poetas Alfonso Cortez, Fernando Silva, Manolo Cuadra, que destacan sus virtudes en sendos poemas; al pintor español Murillo autor de la obra maestra de la Inmaculada Concepción de María en 1678, que ha servido de inspiración a escultores artesanos y pintores de los altares nicaragüense en donde la veneramos el 7 de Diciembre de cada año día de la Gritería; a los monjes franciscanos que la llevaron a Nicaragua y la celebraron a partir del 7 de diciembre de 1742; a Alfonso Cepeda y Ahumada, hermano de Santa Teresa de Jesús, quien vivió en Nicaragua y llevó la primera imagen de la Inmaculada Concepción y la obsequió al convento de los Franciscanos fundado por Fray Toribio Benavente; a Monseñor José Lezcano que la promovió en Managua
Celebramos la Gritería con los niños, ancianos, ciudadanos (a), mujeres heroicas como María, unidos (a) sin distingos a su alrededor en la grandeza de su corazón. Aunque no tenemos pólvora que este salón truene en su nombre, tomando cacao, comiendo gofios, huevos chimbos y cajeta de coco, todos al unísono al Grito de Quien Causa tanta alegría, la Concepción de María, Viva la Gritería…., Viva Nicaragua Unida en brazos de María.












