Permanecer en tu casa el fin de semana ya no es opción, ahora que se cuenta con diferentes alternativas turísticas en diversas zonas de la capital y particularmente en el circuito de la Avenida de Bolívar a Chávez, lugar que se ha convertido en el punto de referencia de los capitalinos para tomarse un buen café, comerse unas deliciosas rosquillas o saborear un rico sorbete.
Efectivamente, la Casona del Café, la Casa del Maíz y los deliciosos helados de la Hormiga de Oro, son los espacios más concurridos en esta zona de la capital, cada uno de ellos construidos para el disfruto y deleite de las familias.
Erick Santiago considera que cada lugar ha cumplido con los objetivos trazados, en el caso de su familia recorrió cada uno de ellos y lo vimos finalmente comprando rosquilla, miel y pinolillo.
“He recorrido toda la Avenida Bolívar, la Casona del Café y estos son muy buenos porque hace que toda la familia nicaragüense compartamos los beneficios que nos ha dado la Revolución con el compañero Daniel y la compañera Rosario”, dijo Santiago.
Para Erick, la visita a cada uno de estos lugares le ayudó a unirse con sus hijos y esposa, pero también aprendió y conoció cosas nuevas, pues en el caso de la Casona del Café se instruyó de las diferentes bebidas que se pueden hacer con este grano.
También las mujeres dicen presente en cada uno de estos lugares, a doña Elba Silva la vimos comprando las deliciosas rosquillas en la Casa del Maíz y antes que le preguntáramos afirmó que andaba súper encantada caminando, conociendo y comprando las delicias que se hacen en Nicaragua.
“He venido caminando y preguntando, vengo de la Casona del Café, fui a comprar raspados y ahorita en la Casa del Maíz. He comprado y siempre he patrocinado (adquirido) lo nicaragüense y lo que aquí se cultiva, eso es bueno”, Silva.
En la nueva Heladería La Hormiga de Oro no solamente se puede llegar a disfrutar de los helados, también los chavalos y chavalas que gustan de los deportes extremos pueden llegar en sus bicicletas y hacer las diferentes maniobras. Aquí existe un pequeño parque e instalaciones para la práctica del llamado Freestyle.
“Venir aquí es una gran alegría, lo tenían cerrado y por fin lo abrieron. He venido con mi grupo de amigos, esperamos que lo abran diario para así poder practicar más”, dijo Elvin Fonseca Téllez.
En la heladería muy tranquila encontramos a Noelia Vargas Idiáquez, quien manifestó que decidió visitarla, gracias a los relatos que le dio su madre sobre este famoso lugar de la Vieja Managua, y que ahora ha vuelto a renacer como una opción de diversión para tod@s.
“Me gusta porque es un espacio familiar, hay juegos para los más chiquitos y para los más grandecitos de la casa. Los padres pueden venir a sentarse y disfrutar de un helado y un batido, hay buenos precios”, señaló Vargas.
El compañero José Manuel Matute, director de pequeños negocios del Ministerio de Economía Familiar, manifestó que al arribar al cuarto fin de semana que abrieron sus puertas la Casona del Café, la Casa del Maíz y ahora la Hormiga de Oro, la respuesta de la población ha sido muy buena.
“La verdad que nosotros mismos no esperábamos este desborde, la gente le ha gustado, ha aceptado bastante bien estos nuevos locales y creo que lo que los hace atractivo no solamente es la referencia que hacen en el caso de la Hormiga de Oro, a esta sorbetería que existía antes del terremoto de 1972, sino lo otro lo que lo hace atractivo son los precios”, señaló Matute.
Finalizó diciendo que la Avenida de Bolívar a Chávez se ha convertido en un circuito turístico y por eso la necesidad de abrir locales como los descritos, para el deleite de grandes y chicos.












