Las familias de Niquinohomo celebraron este domingo las fiestas patronales en honor a Santa Ana, la abuelita de Jesús, con un recorrido con la imagen por las calles del municipio, actividad colmada de colorido, fervor y mucha tradición cultural, la cual año con año atrae la atención de turistas nacionales y extranjeros, quienes disfrutan cada uno de los momentos de una de las celebraciones más llamativas del departamento de Masaya.

Durante la festividad, Santa Ana se hizo acompañar de miles de creyentes, quienes ven en imagen a la mujer que guió por los caminos de la fe a la Virgen María. La patrona de los niquinohomeños, a quien con mucho cariño le llaman mamita, es recibida en muchos de los hogares del municipio durante su recorrido, donde a su vez comparten alimentos y bebidas con la población.

“Las fiestas de Santa Ana son muy importantes para nosotros, desde muy pequeña mis padres me inculcaron esta tradición, la cual hoy comparto con mi hija para que ella también sea devota de la Virgen, al igual que yo. La virgencita nos ha concedido muchas bendiciones y por eso todos los años le bailamos” dijo María Mercedes Castillo.

“La mamita Santa Ana es para cada uno de nosotros un ejemplo de amor y entrega, porque fue ella quien trajo a la madre de nuestro Señor Jesucristo, los niquinohomeños tenemos mucha fe en ella y por eso le pedimos favores de sanidad y salvación, porque sabemos que ella intercede por nosotros ante el Padre Celestial” señaló Elba Rodríguez.

Santa Ana, un símbolo de unidad familiar

La celebración religiosa también se hizo acompañar de una eucaristía, la cual fue presidida por Monseñor Bernardo Hombach quien destacó el rol de Santa Ana, a su vez se refirió a la importancia de la unidad en los matrimonios, tomando en cuenta que Santa Ana junto a San Joaquín, brindaron un hogar cargado de virtudes a la Virgen María.

“La tradición cristiana nos habla que ellos tenían la misión de formar a la Virgen María en los pasos del evangelio y fue lo que hicieron, logrando que Dios fijara su mirada en María para ser la madre de Jesucristo. Fueron Santa Ana y San Joaquín instrumentos en las manos de Dios”, señaló.

“María vivió en un hogar en el que aprendió muchas valores bajo el matrimonio santo de sus padres, capaz de formar un personaje que representaba todas las virtudes cristianas en un solo corazón, por eso, los matrimonios ahora deben de vivir en amor y perdón, para que sus hijos sean hombres y mujeres con principios cristianos” añadió Hombach.

De igual manera, el compañero Marlon Muñoz, alcalde de Niquinohomo y mayordomo de las fiestas, expresó que las festividades en honor a su patrona, es la oportunidad para que las familias se unan y disfruten de tan bonita tradición.

“Esta actividad nos llena de amor, reconciliación, paz y unidad, durante nuestra mayordomía hemos venido trabajando en la permanencia de esta devoción e idiosincrasia, son más de 300 años de celebración en nuestra parroquia y cada vez manifestamos más nuestro amor hacia la abuelita de nuestro Señor Jesucristo, además es una fecha en la que todas las familias nos unimos para celebrar” añadió.

En los próximos días, se realizará lo que se conoce como la octava, así como otras actividades religiosas que llenan de alegría a los pobladores del municipio y sectores aledaños.

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