En octubre del 2011, don Francisco Madrigal, de 61 años, comenzó a orinar constantemente, pero con mucha dificultad y con dolor, por lo que decidió visitar el hospital Antonio Lenin Fonseca para pasar consulta y fue remitido al área de urología, donde los médicos lo sometieron a diversas pruebas que revelaron que estaba teniendo problemas con su próstata.
Para esos días, don Francisco conocía muy poco de las afecciones o síntomas del cáncer de próstata, uno de las principales causas de muerte de los hombres mayores a los 40 años.
Después de ser diagnosticado con inflamación de esta glándula, don Francisco fue incluido en una lista de pacientes a ser intervenido durante una jornada de prevención y detección de cáncer.
Un par de meses después de haber llegado al hospital, don Francisco fue intervenido de manera exitosa. De haber acudido más tarde al centro asistencial, este hombre dedicado a la palabra de Dios, hubiese desarrollado cáncer de próstata, ahora cuatro años después, su testimonio de vida lo comparte con diferentes hombres, a fin de crear conciencia sobre la necesidad de realizarse periódicamente esta prueba como mecanismo de prevención de este mal.
Don Francisco confesó que al arribar a los 45 años fue aconsejado de realizarse las pruebas médicas, pero siempre rechazó la idea por sus entonces creencias machistas, sin embargo el amor a su esposa, hij@s y niet@s y sus ganas de vivir, fueron fundamentales para someterse a la operación y ahora vive para contar su experiencia.
“Vengo a darle gracias a Dios porque en el 2011 fui operado de la próstata, mi problema era para orinar, estaba totalmente tapeado y aquí los médicos me atendieron, por eso doy gracias a Dios y a los médicos que me salvaron”, expresaba don Francisco.
Sus palabras las hizo frente a un auditorio de unos 50 hombres, entre las edades de 45 a 60 años que esperaban ser evaluados por los urólogos del hospital Antonio Lenin Fonseca, que esta semana promueven una jornada de prevención y detección del cáncer de próstata en varones mayores de 40 años.
Un gobierno que garantiza atención
El testimonio de don Francisco, es uno de muchos que han acudido a estas jornadas que ayudan a prevenir esta enfermedad. “Estas jornadas son de mucha bendición, comencé los trámites y fue operado y ahora doy gracias a Dios, a los médicos porque ahora orino normal”.
"Estamos enfrascados en realizar la semana de la próstata y escogemos año con año una semana completa para hacer lo que es la promoción de salud de nuestros pacientes masculinos con relación a las afecciones de próstata", dijo el doctor Sergio Vargas Director de la Unidad de Urología del Antonio Lenin Fonseca.
La jornada contempla charlas educativas y de concientización a los hombres mayores de 40 años para que se realicen la prueba de manera periódica, con el objeto de detectar a tiempo esta afección, una de las principales causas de muerte entre el sexo masculino.
"El servicio de urología del hospital en coordinación con el Ministerio de Salud y bajo la orientación del gobierno estamos enfrascado en la realización de esta jornada una vez más tratando de garantizarle a la población la salud y su bienestar", puntualizó el galeno, agregando que atenderán todos los casos que sean detectados.
El señor Florencio Gutiérrez señaló que la campaña de prevención es perfecta, “porque es la única manera de saber cómo esta uno de salud y yo creo que está magnifico que la hagan, porque realmente los pobres necesitamos tener un chequeo general de nuestra salud”.
La próstata es una glándula del aparato urogenital cuya función es aportar el líquido blanquecino en el que están bañados los espermatozoides. A partir de los 40 años de edad, empieza a aumentar de volumen, lo que entraña una disminución del calibre de la uretra que puede ocasionar trastornos en la micción, explicó el doctor Vargas. Las causas de su crecimiento son dos: El adenoma de próstata. y el cáncer de próstata que afecta a un tercio de los hombres mayores de 70 años.
El cáncer de próstata en etapa inicial no causa síntomas. No obstante, los cánceres de próstata más avanzados pueden a veces causar síntomas, como: Problemas al orinar, incluyendo un flujo urinario lento o debilitado o necesidad de orinar con más frecuencia, especialmente de noche, sangre en la orina y dificultad para lograr una erección (disfunción eréctil), dolor en las caderas o la espalda, adormecimiento de las piernas o los pies.












