El mandatario enfatizó que aunque "nuestra resistencia es diferente, tiene los mismos objetivos y sigue el mismo modelo; el destino del pasado, presente y el futuro de la nación depende de ello”.
Por otra parte, el jefe de Estado elogió a las Fuerzas Armadas de Siria y las calificó como "pilar de la patria" y el honor del pueblo sirio.
Asimismo, hizo hincapié en que la nación siria se inspira en sus Fuerzas Armadas para abanderar la resistencia y estabilidad en todas sus posturas.
Para Al Assad, la preparación del pueblo y el apoyo que brindan al Ejército contribuyen a la firmeza de las Fuerzas en respaldo de los intereses nacionales y para combatir a los grupos armados que operan en el país desde marzo de 2011.
Explicó que actualmente "el enemigo está muy cerca de nosotros y se sirve de sus agentes en el interior de Siria como puente para golpear la estabilidad de la nación y debilitar capacidades económicas y científicas con el intento de colapsar el desarrollo y prosperidad para que no logremos alcanzar las metas de los países avanzados".
Damasco ha manifestado que potencias extranjeras han orquestado un plan de descrédito y desestabilización en el país, tras las manifestaciones a favor y en contra de Al Assad desde marzo de 2011.
Arabía Saudita, Turquía y Qatar, han dotado a los grupos opositores de armamento y financiamiento y según el Ejecutivo sirio el propósito es intensificar los ataques terroristas para buscar la salida del poder de Al Assad.













