Para este miércoles 16 de diciembre se espera la emisión de un fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) con sede en La Haya, respecto a los casos pendientes entre Nicaragua y Costa Rica vinculados a las demandas interpuestas por ambas naciones sobre el dragado que el Gobierno de Nicaragua realiza en nuestro Río San Juan y los daños irreversibles ocasionados por el gobierno de Costa Rica con la construcción de una carretera paralela al afluente.
Esta situación ha generado expectativas positivas en algunos nicaragüenses especialistas en la materia de derecho internacional y protección de los recursos naturales.
El jurista Manuel Madriz aseguró que la Corte podría fallar a favor de Nicaragua en ambos casos, dado que en lo referido a la trocha o carretera que el gobierno costarricense construye en la margen del Río, se ha evidenciado los daños y destrucción que está causando al caudal, así como la situación de Harbour Head.
“En mi opinión, Nicaragua, los dos, el caso de la trocha de lejos y el caso de Harbour Head, porque aunque hay apreciaciones de diferentes juristas y especialistas que señalan que Harbour Head es más complejo, más difícil, que a lo mejor es una decisión salomónica… yo creo que no. Es mi opinión. Creo que es tan claro como el otro. Porque la separación que hay entre Nicaragua y Costa Rica en esa área es una separación geográfica. Costa Rica se queda con Punta de Castilla y Nicaragua con la Bahía de San Juan del Norte y eso queda establecido en el Laudo Cleveland y Laudo Alexander”, declaró Madriz.
El especialista en derecho internacional recordó en los laudos se establece que Punta de Castilla es tierra firme, lo que indicaría que Costa Rica inicia en tierra firme, por tanto la zona de Harbour Head que se forma en la bahía de San Juan del Nicaragua le pertenece a Nicaragua.
“El reto más importante de esta sentencia es que Nicaragua restablezca sus relaciones, que ya termine esa pugna, cualquiera que sea el fallo. Porque el Presidente Solís señaló que cualquiera que sea el fallo Costa Rica lo aceptará y el Presidente Daniel Ortega ha manifestado que cualquiera que sea el fallo Nicaragua lo va a aceptar”, apuntó Madriz.
Por otro lado, el ambientalista Kamilo Lara, aseveró que en ambos casos a Nicaragua le asiste el derecho soberano sobre el Río San Juan partiendo de lo que está de manifiesto en los laudos, esos instrumentos jurídicos internacionales que desde 1888 otorgan a Nicaragua el derecho soberano de realizar el dragado en el Río San Juan por todos los daños que Costa Rica ha venido ocasionando con la cordillera central, tirando miles de toneladas de sedimentos, y tras la construcción de la carretera 1856 que ha incrementado la cantidad de sedimentos que afectan seriamente la gran reserva de la biosfera, los recursos hídricos, inclusive la calidad de la vida de las comunidades.
Añadió que el gobierno costarricense ha pretendido confundir argumentando que le asiste ese territorio conocido que llama “Isla Portillo”, sin embargo los mapas que datan de 1888 y los laudos reafirman ese derecho soberano de Nicaragua.
“La intención de ellos no solo son cinco hectáreas o esos 4 ó 5 kilómetros cuadrados, sino lo que está en nuestra propia plataforma marina que es la que tiene riqueza y hasta recursos petroleros y es lo que está apostando Costa Rica (…) que así como nos robó Guanacaste y otros territorios de Nicaragua, quieren seguir lapidando nuestro territorio”, apuntó Lara.
El director de la Fundación de Amigos del Río San Juan (Fundar), Norvin Torres, destacó que Nicaragua tiene a su favor que el mismo gobierno costarricense haya admitido que la carretera paralela al Río se construyó sin ningún tipo de estudio de viabilidad, factibilidad, diseño o evaluación de impacto ambiental.
“Eso significa violación de leyes internacionales, violación a reservas de biosfera, a sitios RAMSAR, áreas protegidas, humedales que de alguna manera afectan directamente un ecosistema tan frágil como es Rio San Juan y que de hecho es la garantía de transporte que tiene Nicaragua para acceder a San Juan de Nicaragua y ese tramo se corta con la construcción de esa obra”, manifestó Torres.
El equipo del Gobierno del Presidente Solís aceptó que el gobierno de la ex presidenta Laura Chinchilla había cometido un error garrafal a la hora de construir esa vía sin ningún estudio previo.
El directivo de Fundar reiteró que Nicaragua está haciendo uso de sus derechos soberanos para dragar el Río, tal como está establecido en los laudos Cleveland y Alexander, a fin de mantener la navegabilidad del río y la bahía, así como el acceso a ese cuerpo de agua y ese sistema de humedales que se ha perdido en más de un 80% de su capacidad por la sedimentación que ha provocado en la cuenca del Río San Juan por el lado de Costa Rica y las alteraciones por la construcción de la carretera paralela al río.












