La Policía reporta que otros seis miembros de la célula narco se encuentran prófugos, entre estos Roger Iglesia Orellana, de nacionalidad salvadoreña, el nicaragüense Jacobo Flores Casco, y el costarricense Javier Alfaro.
Durante la operación la Policía ocupó más de 30 kilos de cocaína, 286 mil 120 dólares, cinco inmuebles, una pistola Scorpio calibre 32, un revólver Smith and Wesson calibre 38, cinco vehículos livianos, cinco motocicletas y un cuadraciclo.
El modus operandi usado por los narcotraficantes era ocultar la droga en muebles tapizados, trasladándola de esta manera desde Puerto Limón, Costa Rica, hasta Estelí, de donde posteriormente era enviada hacia Honduras y El Salvador.
Esta célula narco estaba compuesta por salvadoreños, hondureños, nicaragüenses y costarricenses.













