De hecho la noticia de que Rusia está interesada en apoyar al gobierno nicaragüense en la reconstrucción la infraestructura ferroviaria, desaparecida a inicios de los años 90 durante la administración de la señora Violeta Barrios de Chamorro, corrió como pólvora y en personas entrevistadas se notaba una luz de alegría.
La participación rusa en el proyecto fue planteada durante uno de los encuentros de trabajo entre la comisión nicaragüense que recientemente viajó a Moscú para negociar una serie de proyectos con una representación gubernamental de Rusia.
En ese sentido el alcalde de Granada, ingeniero Eulogio Mejía Marenco, afirmó que el ferrocarril era parte de la ciudad más antigua de América, la cual aún guarda parte de las instalaciones de la estación del tren, el vagón presidencial y algunos centenares de metros de rieles.
Destacó que Granada vivió ligada al ferrocarril desde principios del siglo XX y dijo, con añoranza que hace falta aquella locomotora que llegaba a la estación haciendo ruido, transportando mercancías desde el muelle y llevando personas entre Granada a Managua e incluso hasta Corinto.
Fuerte impacto a la economía nacional
Mejía Marenco expresó que la gestión del gobierno por volver a crear la infraestructura ferroviaria dará un fuerte impacto a la economía nacional, impulsará el turismo en Granada.
Entre tanto Karla Urbina León, dijo recordando con un rostro radiante, “mi abuelito le trabajó 58 años al ferrocarril, el era agente de estación, trabajo como auditor, anduvo en el vapor Victoria, en todas las estaciones y posteriormente mi mamá le trabajó 28 años al ferrocarril, estuvo en Corinto, en el Plantel Central, en la contaduría y posteriormente la trasladaron a Granada como jefe de estación”.
Por otra parte dijo “me acuerdo muy bien en mis viajes por el ferrocarril, fui hasta Corinto y cuando pasaba por el puente de Paso Caballos era maravilloso escuchar las olas del mar que pegaban en el carril ahí, eso es algo que no se me olvida”, al tiempo que reiteró que hay mucha nostalgia por los momentos que vivió en sus viajes en tren.
Urbina explicó que si le gustaría que volviera el ferrocarril, porque “es un medio económico y el paisaje que se ve es maravilloso y cuando uno viaja de noche se siente la brisa en el rostro, además que ahí no solo se trasladaban las personas, sino las cargas de las comerciantes que iban a vender a Managua u otras ciudades”.
Por su lado Sergio Araica, de más de 60 años destacó que el tren salía temprano, como a las seis de la mañana y llegaba a Managua como a las ocho de la mañana, con gentes, canastos, en tanto que el pasaje era barato.
Una nueva versión del tren, considera Araica, ayudaría mucho a la economía del país, por cuanto abarataría los costos de transporte de mercancías y de personas.













