Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Leopoldo Brenes, durante una celebración litúrgica celebrada en la parroquia “Reina de la Paz” en el barrio Batahola Sur, instó a la familia católica a promover actitudes de servicio, porque servir fue la gran virtud de nuestro Señor Jesucristo.
En la homilía su Eminencia también manifestó que todo el pueblo católico debe sumarse a las tareas que promueve la iglesia, porque ésta se encuentra constituida por todos y no solamente por el sacerdote, ni los movimientos laicos.
“Lo importante es que nos sintamos todos que somos la iglesia. Todos somos la iglesia, no que soy iglesia, sino que somos la iglesia y que trabajamos para que el Señor sea conocido, para que el Señor sea amado”, expresó Brenes durante sus palabras centrales en la citada parroquia que celebraba sus fiestas patronales.
En la parroquia estaban familias del barrio Batahola Sur, Batahola Norte y de otros barrios cercanos, que no quisieron perderse las festividades religiosas, pero también llegaron para ser bendecidos por el lídre católico que vistió de colores verdes y blanco.
Añadió Brenes que mantener ese contacto cercano con la iglesia, también conlleva a tener una experiencia personal e intima con Jesucristo.
“¿Que significa esto? Es tener a Cristo como el centro de mi vida y por lo tanto poderlo anunciar no como una acción teórica, sino a partir de esta experiencia”, afirmó el Cardenal.
Expuso que los movimientos pastorales o grupos de laicos, de cada parroquia deben ayudar a tener ese concepto de que Cristo debe ser el centro de nuestras vidas, para desarrollar una actitud de servicio.
La vocación de servicio debe prevalecer en los diferentes movimientos pastorales que forman parte de la parroquia, a criterio del Cardenal Brenes, porque todos deben sumarse a servir a Cristo, y no creerse los mejores.
“Yo de manera personal pienso que creerse el mejor, es un gran pecado de soberbia en la cual podemos caer, es un gran pecado de soberbia el cual podemos caer, pensar que somos los mejores y qué significa pensar que somos los mejores, que estamos queriendo ocupar el primer lugar en la parroquia”, reflexionó Cardenal.
Puntualizó que en la Iglesia Católica no hay parroquias de primer, segundo o tercer lugar, sino que todas son de mucha importancia en la gran tarea de evangelizar al pueblo y promover la vocación de servicio.
A pesar que la tentación de ser el primero la tienen todos los seres humanos, la gran virtud del hombre o mujer, debe ser practicar la vocación de servicio al prójimo, al necesitado, porque sirviendo es que se ama, valoró.
“Cristo es el primer servidor, Cristo no vino a ser servido, sino a servir, esa es la primera característica en la iglesia, tener una capacidad de servicio”, puntualizó Brenes.
Para Oscar Gutiérrez Méndez, las palabras del Cardenal Brenes deben ser retomadas por todos los católicos, porque de esa manera se crean actitudes cristianas y solidarias.
“En este Año de la Misericordia como lo proclamó el Papa Francisco, la actitud de servicio, debe privar ante todo, porque eso nos hace seres de amor, seres solidarios, la gran virtud de Jesucristo, el hombre más solidario, entregó su vida por la de nosotros, ¿Qué actitud más solidaria que esa? No hay ninguna”, mencionó Gutiérrez que llegó junto a toda su familia.












