La población de Apawás acordó con la Central de Hidroeléctricas de Nicaragua (CHN) el lugar dónde estará ubicado su nuevo pueblo.
La decisión fue tomada con la aprobación del 82% de la población que firmó el acuerdo, quienes pidieron que la construcción de su nuevo hogar a la margen izquierda-norte del Río Grande de Matagalpa.
Esta ubicación les permitirá a las familias asentadas en el lugar —que ya ha sido adquirido por la empresa y cuyos dueños han sido indemnizados— continuar ejerciendo su labor de comercio para garantizar su supervivencia económica.

Mejor acceso y condiciones
Los accesos al nuevo pueblo serán ahora tanto por tierra, con la carretera que se construirá para conectar directamente con San Pedro del Norte, como por agua, con Karawala, Bluefields y El Rama.
El nuevo Apawás permitirá que las familias dejen de habitar en un asentamiento informal para cambiar su nivel de vida en una ciudad planeada, con viviendas de calidad superior, con energía eléctrica y agua potable, guardando una altura de seguridad que evitará inundaciones.
“A nosotros nos conviene estar en el nuevo Apawás porque de allá viajamos y ya traemos lo que consumimos y entonces estamos muy tranquilos por haber elegido este lugar”, afirmó José Heriberto González.

Cecilio Sequeira, miembro de la comisión negociadora, expresó la satisfacción que la población siente con los pasos acelerados que se han dado los últimos días.
“Nos sentimos más seguros que nunca. Gracias a Dios los esfuerzos de la gerencia de la empresa y el esfuerzo del pueblo, de la comisión, hemos estado y estamos donde estamos”.
Nelson Simoes, gerente socio ambiental de CHN, detalló que en esta nueva ubicación podrán mantener el puerto comercial de toda la zona norte “comercializar sus productos y abastecerse con los comerciantes locales”, precisó luego de una asamblea este domingo donde fue ratificado el acuerdo.
De acuerdo al Gerente, también se llegará a acuerdos con la minoría que votó por ubicar el pueblo al margen sur, para discutir una posible solución a cada caso en particular.

Estudios topográficos esta semana
Luego de esta firma, se cuenta con la autorización para que se convierta en realidad lo antes posible la implantación del nuevo pueblo.
Efectivamente, el siguiente paso son los estudios topográficos en el nuevo lugar, que arrancarían esta semana. “Así que si las condiciones del tiempo lo permiten ya van a entrar las máquinas para en abril ir implantando el nuevo poblado”, reiteró Simoes.

Proyecto ya ha traído progreso
A la par de la reubicación de Apawás, la dinámica comercial de la zona ya viene teniendo efectos positivos.
Desde la instalación del campamento Palpunta, donde se albergan ingenieros y trabajadores de CHN, el caserío El Coco, a unos dos kilómetros y medio de separación, ha pasado de tener 26 casas a más de 600.
Omar Ruiz Ortega, de San Miguel, ubicado a media hora de El Coco no tiene que viajar más lejos para abastecer su hogar de los bienes de consumo diario.
“Jabón, azúcar, manteca, arrocito, asuntos de golosinas también, raciones. A la capilla vengo los domingos. Antes iba a Apawás pero ahora me quedo en El Coco, me ahorro una hora y media de San Miguel a aquí”, detalla el hombre que ahora solo se moviliza en caballo y no tiene que abordar una panga.
“Antes era más difícil porque para ir a comprar las cosas era a veces dos horas y a veces era más difícil. Sólo era ir a Apawás o San Pedro del Norte, eso era todo y no había más (…) aquí antes eran caminos que casi no se podía caminar, ahora se camina bien”, comenta a su vez Javier Peralta, comerciante de leche, que acopia y distribuye luego en los poblados.
Este sitio se ha convertido en un puerto de montaña, luego que CHN construyera un camino que conecta directamente la carretera que viene de San Pedro del Norte.












