Familiares y amigos de Germán Pomares Herrera, le dieron el último adiós con una significativa y emotiva honra fúnebre realizada en la funeraria Sierras de Paz, donde sus seres más cercanos reconocieron en él una vez más sus cualidades, valores y principios.

Pomares nunca dejó de ser el hombre ejemplar, cariñoso y entregado al núcleo familiar, lo cual es reconocido por su esposa, amigos y quienes en determinado momento intercambiaron vivencias y momentos inolvidables.

“La vida después de que le detectaron el cáncer fue un regalo que Dios le dio, brindándole la oportunidad de conocerme en aquellos años, permitiéndome ser su amiga. Germán fue una persona que jamás guardó resentimientos por nadie, siempre profesó perdón y siempre fue agradecido, fue un ser que amó la vida y va a seguir existiendo en el universo más allá de nuestro entendimiento” destacó Arlen Centeno.

“Germán siempre fue alegre y creo que él se está uniendo al universo y se encontrará con su mamá y su papá. Un hombre popular, lleno de ese sentimiento de madurez a tal punto que en varias ocasiones hablamos de este momento y me dijo que en su muerte no quería tristeza, ni caras largas por eso siempre lo voy a recordar con esa sonrisa en su rostro” dijo sollozante Yahoska Luna, quien fuera esposa de Pomares.

Al igual que sus amistades, doña Emma Cerda, madre de crianza de Germán, recuerda que a pesar de ser joven siempre se entregó al amor de su esposa, quien lo acompañó en el momento de su enfermedad.

“Yahoska siempre estuvo al lado de Germán, durante su enfermedad, le acompañó de manera incondicional, por eso en nombre de mis hijas y el mío propio quiero reconocer esa entrega que tuvo Yahoska, desde el fondo de mi alma le doy gracias por saberle dar vida a Germán en sus últimos momentos” dijo.

Al momento de las honras fúnebres del compañero Germán, el padre Antonio Castro brindó un mensaje de consuelo y fortaleza para las personas más allegadas a Pomares Herrera, señalando que la vida es un don que Dios da al ser humano y en la que está contemplada la muerte.

“La muerte a pesar de ser dolor es un momento de esperanza que se asume con mucha serenidad, paz interior y responsabilidad porque estamos dando un paso de crecimiento hacia una vida nueva, la muerte es parte de la vida entonces debemos darle a Dios gracias por cada instante. Junto a Germán viví algunos momentos aún en su lecho de enfermo, siendo un hombre totalmente entregado a Dios” manifestó Castro.

En los próximos días en la iglesia la Merced se estarán desarrollando el rezo de nueve días, donde quienes le conocieron podrán acompañar a sus familiares en el acto religioso.

Germán Pomares Herrera fue hijo del Héroe Nacional, Comandante Germán Pomares Ordóñez, e hijo adoptivo del Comandante Tomás Borge.

Comparte
Síguenos