La puesta en funcionamiento de la Planta de Producción de Vacunas Rusia–Nicaragua (MECHNIKOV), es una muestra que nuestro país, está logrando las capacidades socio-económicas para desarrollar este y otro tipo de proyectos que logren mejorar las condiciones de la familia nicaragüense.

Lo anterior son parte de las reflexiones hechas por el compañero Andrey V. Budaev, Embajador de la Federación de Rusia en Nicaragua, que durante una entrevista con los medios del Poder de las Familias y Comunidades, subrayó que la planta de vacunas es un claro ejemplo de lo que se puede hacer en diferentes sectores.

“Este proyecto es muy importante no solamente para las relaciones bilaterales ruso-nicaragüenses, claro es un proyecto piloto importante, grande. Yo creo que puede servir de buen ejemplo de cómo se puede, se debe trabajar en el futuro y no solamente en el área de salud, en todas las diferentes esferas de nuestra relación bilateral, pero este proyecto precisamente sobrepasa nuestras relaciones bilaterales, porque la relación futura que va a realizar esta empresa va a cubrir las necesidades de por lo menos el 30 % de América Central y del 20 % de las necesidades de América Latina”, valoró el diplomático.

Si bien las relaciones políticas y económicas entre Nicaragua y Rusia, se fortalecen con este tipo de proyectos, el embajador Budaev, considera que el principal activo, es la dimensión social que tiene el mismo, porque está orientado a producir medicinas que van ayudar a mejorar el sistema de salud en Nicaragua, así como de otros países de América Latina.

Centro de capacitación científica

“Va ayudar a la gente sencilla, (…) inclusive en las regiones rurales del país y de otros países a obtener el acceso a estos productos de alta calidad y con precios muy cómodos. Por eso digo el carácter social de este proyecto, porque no solamente vamos a producir productos de alta tecnologías como son las vacunas antigripales y tuberculosis, como entiendo también en la etapa siguiente del proyecto, se va a instalar un centro de investigación científica que va a llevar a cabo las investigaciones para producir otros productos farmacéuticos para combatir las enfermedades infecciosas y esto claro que va ayudar mucho para la gente sencilla, por eso es más que solidaridad”.

Añadió que Rusia no solamente está invirtiendo dinero en este proyecto, sino también transfiere tecnología y conocimiento, pues equipos de alta gama están siendo instalados en esta planta, además de la capacitación que ya reciben especialistas nacionales.

“Vamos hacer capacitación del personal nicaragüense que puede trabajar en estas líneas de producción que son bastante complicadas y las exigencias son estrictas. La parte de los especialistas nicaragüenses, ya han pasado cursos especializados en el Instituto de Vacunas y Sueros en San Petersburgo, aquí se encuentran especialistas rusos y van a llegar más especialistas para seguir este trabajo, para preparar y capacitar de mejor manera posible a los especialistas nicaragüenses que van a trabajar en estas líneas de producción de vacunas”.

Budaev resaltó que Nicaragua por su posición geográfica es una nación de mucha relevancia en Latinoamérica, en el Caribe y en América Central, pero también la Revolución Sandinista “tiene envergadura importante y proyección importante en toda la región, claro que este proyecto de empresa puede ayudar a hacer esta proyección aún más, porque es un buen ejemplo de cómo se puede trabajar a base de nuevas tecnologías modernas”.

Para hacer realidad este proyecto, vale destacar el papel realizado por la Comisión Mixta Intergubernamental Rusa-Nicaragüense, la que basada en beneficios e intereses comunes para ambos pueblos, trabajó intensamente para hilvanar y colocar las piezas que permiten la inauguración y funcionamiento de la planta.

“Sin duda alguna Nicaragua dispone de gran potencial humanitario, económico y social, una muestra elocuente de este potencial es precisamente la realización de este proyecto que no es nada fácil, este proyecto es multicomponente, tiene muchas cosas científicas, tecnológicas y sociales que no es tan fácil de realizar, pero gracias al trabajo conjunto, coordinación y plena comprensión entre nuestras partes se ha logrado avanzar rápido y efectivo para hacer realidad este gran proyecto”, compartió Budaev.

Igual resaltó el diplomático, la voluntad y decisión del Presidente Comandante Daniel Ortega Saavedra y del Presidente Vladimir Putin, de construir este centro, el primero de su tipo en toda la región de América Latina.

“Es un proyecto piloto que puede ser un ejemplo, un buen ejemplo para cooperación ruso-nicaragüense en otras esferas de cooperación, así como un ejemplo para la cooperación de otros países de América Latina”.

Rusia interesada en invertir en Nicaragua

Paralelo a la construcción de la planta, se trabaja en el proceso de certificación por parte de la Organización Panamericana de la Salud y del Centro de Control Médico de Cuba. Pero en la planta no solamente Rusia y Nicaragua, también existe personal de Italia y La India, que se encargan de otras áreas de construcción.

Pero la Federación de Rusia, no solamente a nivel de gobierno proyecta incrementar la cooperación, sino también a nivel privado existe mucho interés por invertir, declaró el compañero Petr A. Pankratov, agregado comercial de esa nación hermana.

Dijo que el proyecto de la planta tiene potencial multiplicativo, porque en base a este se pueden realizar otros ya definidos como prioritarios para Nicaragua, en ese sentido añadió que la Ley de Asociación Público-Privado vendrá ayudar al desarrollo de Nicaragua.

Resaltó el gran potencial productivo que tiene nuestro país, lo que puede ayudar a desarrollar la agroindustria, debido a que el mundo demanda más alimento por el aumento de su población.

“Tenemos que hacer mucho en los sectores tradicionales como la compra y venta, tenemos que aumentar nuestro comercio, aumentar la colocación de productos nicaragüenses en nuestro territorio, tenemos que hacerlo juntos, es nuestra tarea”, dijo Pankratov.

Mencionó que junto a otros diplomáticos de otras naciones participó en la presentación de la Ley de Asociación Público-Privada, así como en la lista de 33 proyectos definidos como prioridad para los próximos años.

Dijo que esos documentos ya fueron traducidos al ruso, para ser presentados a inversionistas privados, para que puedan participar.

“Allá (en Rusia) hay interés de empresas, no solamente de comprar productos, sino de invertir acá”, dijo Pankratov, puntualizando que dependerá de los recursos financieros.

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