Monseñor Brenes afirmó que como Iglesia Católica esperan que Colombia tarde o temprano acepte el dictamen, porque a como lo señalaba un personero de la Organización de Estados Americanos (OEA), “este dictamen ya es definitivo y aquí no hay vuelta de hoja”.
“Estaba leyendo por parte del Secretario de la Conferencia Episcopal de Colombia, se decía que cuando uno se somete a un arbitraje, uno verdaderamente tiene que aceptar lo que el árbitro decida al final, y yo creo que en esto ambas iglesias, creo que Colombia y Nicaragua, hemos estado en oración en vista de que nuestros países que siempre han mantenido buenas relaciones no se rompan sino que se acate un juicio […], Nicaragua reconocerá el dictamen y estoy seguro que tal vez Colombia tarde o temprano tendrá que aceptar el dictamen”, apuntó el alto prelado de la Iglesia Católica en Nicaragua.
Debe reconocerse trabajo de Gobierno Sandinista
Monseñor Bismark Carvallo, párroco de la Iglesia Espíritu Santo, declaró que tras la sentencia de la Corte, debe reconocerse el trabajo desarrollado por el Gobierno del Frente Sandinista, presidido por el comandante Daniel Ortega Saavedra, dado que el proceso judicial ante el tribunal de La Haya inició durante el mandato del Gobierno del comandante Daniel Ortega en los años 80.
“Yo creo que ese merito lo tenemos que reconocer por parte del Presidente Ortega en aquel momento (años 80) liderando la revolución sandinista y por supuesto también es un merito que hoy la aprobación de la Corte sea en una fecha cuando él (comandante Daniel) está de gobernante”, dijo Monseñor Carballo.
Desacato de Colombia sería una mala señal en negociaciones con las FARC
Según Monseñor Carballo, la actitud del gobierno colombiano al no querer acatar el fallo dictado por la Corte Internacional de Justicia es una desventaja en las negociaciones que mantiene con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), porque se les estaría enviando una mala señal al no cumplir con la decisión del tribunal.
“Yo creo que al final se tendrá que imponer la lógica, la razón, la paz. Siempre se ha demostrado que la guerra, la violencia no es ningún camino para solucionar los problemas, y esperamos que la Iglesia de Colombia también aporte su orientación para lograr que efectivamente se cumpla con el derecho internacional y dejemos la imposición por la violencia para no convertir a un Estado e un estado delincuente”, apuntó.
Fallo es signo de unidad del pueblo nicaragüense
El sacerdote Carballo aseguró que el fallo y la devolución del territorio marítimo a Nicaragua es un signo para poder manifestar la Unidad como política de Estado frente a una demanda que se tenía en La Haya para tratar de restablecer esos derechos en el mar para los nicaragüenses.
“En primer lugar creo que esto une al pueblo, pero también depende de la capacidad de estadista del gobernante para tratar de mantener dialogo y comunicación, lo cual creo que ha sido valorado a nivel no solo nacional sino también internacional y por supuesto los nicaragüenses nos sentimos gozosos de que se haya restablecido este derecho sobre el mar y ojala pues Colombia pueda cumplir”, indicó Carballo.
“Ahora desde el punto de vista de la Iglesia nos alegramos. El Concilio Vaticano II dice que la Iglesia debe unirse y tener los mismos sentimientos, las alegrías, las tristezas y los gozos del pueblo, así que nosotros estamos con las alegrías en este momento para tratar de participar de este acontecimiento que le devuelve a Nicaragua el derecho originario sobre el mar y que esto ha sido restablecido por la Corte”, agregó.













