Según Miranda, Nicaragua puede interpelar al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en base al Artículo 94 de la Carta de Naciones Unidas, en el cual se dispone que los estados miembros de las Naciones Unidas deban cumplir con las sentencias de la Corte.
“Nicaragua puede en base al artículo 94 interpelar el Consejo de Seguridad, y él puede dictar medidas recomendatorias de persuasión y medidas mandatorias de fuerza que incluyen sanciones económicas”, explicó.
Además señaló que en base al artículo 52 de la misma Carta de Naciones Unidas el cual dice que ninguna de las disposiciones de la carta impide que se puedan emprender acciones regionales, Nicaragua puede recurrir al Consejo Permanente de la OEA para que sus 34 miembros desprendan un pronunciamiento que obligue a Colombia a cumplir el fallo.
Miranda precisó que con el desacato Colombia esta vejando el derecho internacional porque desconocer los fallos significa bregar por las soluciones bélicas de facto. “Aquí es la comunidad internacional entera la que debe sentirse ofendida, Nicaragua, la Corte misma y la comunidad internacional entera. Incluso los aliados políticos de Colombia no pueden desafiar la jurisdicción de la Corte”.
El experto también indicó que con su negligencia, Colombia está arriesgándose a quedar aislada en el ámbito internacional. Miranda comentó que la CIJ ha dictado 18 fallos en materia de delimitación de fronteras y hasta el momento solamente Colombia está desacatando un fallo.
Por su parte el Magistrado Gerardo Rodríguez, quien también es experto en derecho internacional, indicó que el primer mensaje que Colombia envía a la comunidad internacional es que renuncia a la solución pacifica de las controversias y apuesta por las fuerzas.
Advirtió que es delicado para el resto de países firmar acuerdos o tratados con Colombia, puesto que de haber alguna diferencia que se dirima en un alto tribunal internacional, Colombia terminará incumpliendo cualquier fallo. “Es un mensaje de desorden para la comunidad internacional porque ningún estado va a tener confianza en un país que desconoce un fallo internacional”, explicó Rodríguez.
Nicaragua debe continuar presión internacional
Otros magistrados del Poder Judicial consultados coincidieron en que Nicaragua debe continuar presionando internacionalmente para hacer que Colombia acate el fallo de la CIJ.
El Magistrado Rafael Solís, comentó que Colombia se expone a una condena internacional y al aislamiento, pero también a no tener credibilidad ante los países.
No obstante Solís indicó que a estas alturas el Presidente de Colombia puede reflexionar y acatar la sentencia tal como algunas autoridades mundiales se lo han dicho.
Solís explicó que el hecho que Colombia se salga del Pacto de Bogotá, no quiere decir que no haya aceptado anteriormente la jurisdicción de la Corte. En ese caso, cualquier acción que realice no afecta la sentencia.
El magistrado dijo que es positiva la posición de las autoridades hondureñas que reconocen la sentencia de la CIJ.
Asimismo indicó que ahora el Ejército de Nicaragua “tiene que ejercer la soberanía con prudencia pero con firmeza, lo cual no se trata de ir a caer en la provocación”.
Finalmente el Magistrado Iván Escobar Fornos, explicó que el Presidente Santos está comprometiendo el honor nacional de Colombia.
Fornos comentó que el gobierno Colombiano, que aceptó dirimir el conflicto limítrofe bajo la jurisdicción de la CIJ, le dio ánimos a su pueblo de que iban a ganar con mucha amplitud, pero ahora que el resultado fue adverso no lo quieren reconocer.
“El gobierno de Colombia está incumpliendo con el sistema internacional de las soluciones pacificas echando por tierra el derecho internacional”, afirmó Fornos.
Finalmente la Magistrada Alba Luz Ramos, Presidenta de la Corte Suprema de Justicia, reiteró que el desacato de Colombia al fallo de la CIJ “es una señal ignominiosa, no solamente negativa, Colombia quedaría aislada, sería como un paria a nivel internacional”.
Por esa razón, la magistrada valoró que el gobierno colombiano debe respetar también los fallos de los tribunales internacionales, especialmente el de la CIJ.













