En el texto de la declaración, ambos legisladores hacen un recuento histórico de este diferendo, desde la firma del tratado Bárcenes Meneses-Esguerra en 1928, que asigna a Colombia las islas San Andrés, Providencia y Santa Catalina, ubicadas a partir del meridiano 82 hacia el este, cuando Nicaragua estaba ocupada militarmente por Estados Unidos.
También recuerda que el primero de febrero de 1980, la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional encabezada por el Comandante Daniel Ortega Saavedra, declara nulo dicho tratado y el 6 de diciembre del 2001 el gobierno de ese entonces interpone la demanda contra Colombia en la Haya, la que resolvió el 19 de noviembre pasado dar la razón a Nicaragua y restablece más de 200 millas náuticas en el mar Caribe.
“Hay que destacar que con la sentencia de la CIJ, se elimina la fijación infundada e ilegal, de la fuerza armada colombiana del meridiano 82 como frontera ficticia, que encerraba a Nicaragua en una estrecha franja de su mar Caribe. Nicaragua recuperó lo que siempre fue suyo. Ahora tenemos una salida al mar profundo, que recupera nuestra soberanía sobre esas aguas y que seguramente redundará en mayores oportunidades de desarrollo”, reza la declaración que está contemplada en la Orden del Día del parlamento.
El texto en su exposición de motivos, agrega que la sentencia es de ineludible cumplimiento y que Colombia está obligada a cumplirla, porque no existen instancias posibles en donde se pueda recurrir.
“No se puede decir que se rechaza el fallo y que no se cumple, pues sino el derecho internacional descansaría sobre bases vulnerables e inestables, abriéndose el camino a los conflictos, violencias, a la fuerza, a la convivencia internacional. No cumplir sería salirse del orden internacional”, destaca la declaratoria que sería aprobada este jueves.
La declaratoria también destaca en su considerando IV “que la sentencia de la CIJ es un triunfo de la unidad de todos los nicaragüenses, demostrándose que en temas de Soberanía no existen diferencias entre nosotros. Y que si se trabaja en una sola política de nación, independientemente de las doctrinas ideológicas y colores políticos, se logra coronar el éxito sobre los objetivos trazados. El fallo se logró porque la lucha se dio con un interés nacional, se impuso el afán y el espíritu de servir a la patria”
Igualmente se felicita al pueblo y gobierno de Nicaragua por el éxito obtenido en la CIJ de la Haya, que restituyó sus Derechos Soberanos en sus aguas territoriales y demanda al Gobierno de Colombia a que actué de manera civilizada respetando el derecho internacional para que acate y cumpla la sentencia de la CIJ en su diferendo con Nicaragua.
En la declaración se recomienda diseñar una estrategia de comunicación e información a todos los niveles parlamentarios y a nivel de países de la comunidad internacional, como de las organizaciones de la OEA, SICA, ONU, Caricom, ALBA, Unión Europea, con el objetivo de explicar los alcances del fallo y que nos asiste la justicia y el derecho, explicando la importancia del cumplimiento de la sentencia.
“El derecho internacional le dio la razón a Nicaragua, no es posible que se le arrebate por la fuerza, sería un golpe a la paz y la convivencia internacional”, reza la propuesta de declaratoria de la Asamblea Nacional.
El pasado 20 de noviembre la Asamblea Nacional realizó una sesión solemne en la que participaron los diferentes poderes del estado, cuerpo diplomático acreditado en el país, y expertos en derecho internacional. Colombia se resiste a acatar el fallo y en respuesta a anunciado su separación al Pacto de Bogotá.













