Señaló que este año la celebración de la Purísima tiene que acercar más a los nicaragüenses a la reconciliación, “porque la reconciliación es una acción de la vida diaria del ser humano, no es un hecho que se da y ya queda, sino que hay que irlo haciendo todos los días”.
“Un país es como una familia como un matrimonio, tiene que reconciliarse todos los días para que el amor, para que esa llama del amor se mantenga encendida”, agregó.
“Ojala este año nos acerquemos a los altares, que también a través de los distritos de Managua se está celebrando por muchos barrios donde se va repartiendo la gorra que se comparte con el pueblo nicaragüense, y que lo hagamos con mucho Fervor, con mucho Amor”, dijo Monseñor Eddy.
También llamó a las familias nicaragüenses a tener cuidado con la pólvora que se utiliza en estas celebraciones, de manera que el 7 de diciembre, cuando la Novena culmina con la Gritería, “sea un día de gozo, de tranquilidad, que lo vivamos con mucha alegría y mucha fe”.
Gobierno respeta tradición y fe del pueblo católico nicaragüense
Montenegro valoró que en los últimos años el gobierno ha promovido la tradición y la Fe del pueblo católico cristiano de Nicaragua, venerando a la Madre de Jesucristo, la Virgen María.
Señaló que ese respeto de la fe y la tradición puede observarse año con año en los altares que se disponen sobre la Avenida Bolívar, a los que miles de familias nicaragüense se acercan para rendir homenaje a María.
Además recordó que la iniciativa del gobierno para que la Unesco declare la gritería patrimonio de la humanidad es una acción adecuada, acertada y conveniente.
“Si se lograse eso en la Unesco es una herencia que vamos a dejar a las generaciones futuras para que vean como nuestro pueblo pidió al mundo entero que volcara sus ojos en esta celebración que tiene todas las características de una celebración popular, fuerte, porque ahí se involucra casi todo, la cultura, la tradición, el arte culinario”.
No obstante reconoció que ya la Purísima es conocida casi en todo el mundo, porque es celebrada en cualquier lugar donde haya nicaragüenses.
Finalmente manifestó que “este 7 de diciembre vamos a continuar construyendo la historia mariana de este pueblo que ya tiene muchas décadas, más allá del siglo de estar celebrando a la Inmaculada Concepción de María”.













