Según la advertencia de las autoridades del país centroamericano, el riesgo es alto.
El director de sanidad animal del Magfor, Marvin Rodríguez, explicó que de enero a marzo de cada año se intensifica la migración de aves procedentes de Asia, Africa y Europa.
"Desde octubre, que es cuando ingresan al territorio nicaraguense las primeras aves migratorias, el Magfor empezó el monitoreo de su ingreso en humedales, lagos, ríos y reservas naturales, ecosistemas utilizados para la anidación, reproducción y descanso", explicó.
La constante migración de aves inquieta a los países que están libres de la influenza aviar, ya que su llegada puede permitir la incubación del virus y su desarrollo, subrayó.













