El ministro aseguró que la venta del 84% de las acciones de Gas Natural se ha realizado con varias empresas, entre estas dos empresas españolas, incluyendo TSK, pero lo más importante es el hecho de que se invierta en mejorar el sistema de distribución.

“Tengan ustedes plena seguridad de que la inversión que tienen que hacer tiene que ser aquella necesaria para disminuir pérdidas” para “darle más confiabilidad al sistema de distribución”, para tener una mejor gestión comercial, y para tener una mejor gestión de atención a los consumidores, indicó.

Rappaccioli señaló que el Gobierno ha hecho importantes aportes en esta materia a través de proyectos de electrificación rural, como el Programa Nacional de Energía Sostenible y Energía Renovable (Pneser), y las iniciativas de ahorro y uso eficiente de la energía.

Recordó que existe una ley de la industria eléctrica donde quedan establecidas todas las obligaciones de quienes se encargan de la generación, la transmisión, comercialización y distribución de la electricidad.

“Allí están todas las indicaciones que tienen que tener los diferentes agentes en materia de eficiencia, de responsabilidad, de inversiones, de buena gestión, etcétera; y esto es aplicable, yo diría tal vez de manera muy especial, a la empresa que le toca llevar el kilovatio hora que es la distribuidora”, explicó.

El funcionario del Gobierno Sandinista indicó que con una de las empresas que más se ha avanzado respecto a la venta de las acciones de Gas Natural es con TSK, la cual es parte de un consorcio corporativo grande, de allí que bien podría ser ésta u otra de este mismo conglomerado la que adquiera las acciones.

Subrayó la necesidad de que con esta negociación se garantice la confianza a las nuevas inversiones que se están realizando en materia energética, las cuales en 2013 ascenderán a los 300 millones de dólares, y que para el 2018 podrían ascender a 1,200 millones de dólares.

“¿Eso qué expresa al fin y al cabo? Confianza. Confianza en Nicaragua, confianza en el gobierno, en la seguridad, en el respeto, en la inversión privada y por supuesto debe quedar claro de que los inversionistas tienen que respetar los intereses de nuestra patria, de nuestro pueblo, de nuestro país, las leyes que existen”, aseguró.

Actualmente Nicaragua tiene una capacidad de generación de más de 900 megavatios, de los cuales un 20% es generado por empresas del Estado.

Señaló así mismo que al cerrar el 2012 la generación con energía renovable llegó al 41%, pero que para el 2018, con la entrada en funcionamiento de la planta hidroeléctrica Tumarín, la generación limpia podría ascender hasta el 80%.

El ministro recordó que Albanisa tiene una capacidad instalada de generación que anda actualmente por 280 megavatios. Estas plantas funcionan con bunker y fue gracias a ellas que se logró terminar con los racionamientos energéticos aplicados por los gobiernos neoliberales.

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