Durante la solemne homilía celebrada este Domingo de Resurrección, el nuncio apostólico Fortunatus Nwachukwu, felicitó al pueblo nicaragüense, por haber celebrado una Semana Santa en la que el amor por Jesucristo, la Virgen María y Santo Padre, lo sintió y percibió en las diferentes actividades que participó.
Se declaró gratamente sorprendido por las diversas formas en que el nicaragüense celebra la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo en Semana Santa.
“La Semana Santa en Nicaragua la he vivido con mucha alegría, porque he podido vivir gracias a los obispos, gracias a los sacerdotes quienes me invitaban y me explicaban en estas celebraciones con mucha alegría”, dijo Monseñor Fortunatus al expresar sus experiencias en algunas celebraciones en suelo nicaragüense.
El representante del Papa Francisco en Nicaragua, mostró su satisfacción de haber participado en la misa crismal en Bluefields, en Juigalpa, en el departamento de Chontales, el Vía Crucis acuático en la ciudad de Granada y el Vía Crucis en Managua.
“Es una cosa impresionante el fervor del pueblo, la fe del pueblo, el amor que el pueblo tiene a Jesucristo, es una cosa que no puede dejar a una persona indiferente. Este amor también, digamos, que desborda y abraza a la mamá de Jesús, que es la Virgen y al representante de Cristo en medio de nosotros, que es el Santo Padre”, reconoció Monseñor Fortunatus.
Ante una feligresía que llenó en su totalidad la Catedral Metropolitana de Managua, Monseñor Fortunatus hizo suya las palabras del Papa Francisco, quien en su primera vigilia pascual, pidió a los pueblos del mundo a no perder la confianza ante las dificultades.
“Tenemos que seguir en este pasaje, dejar los elementos de la muerte, de la vida pasada, para abrazar la vida nueva de Jesús Resucitado”, dijo monseñor Fortunatus a la feligresía.
Resurrección es Vida Nueva
En su mensaje explicó que la Resurrección de Jesús, significa Vida Nueva y que esta se traduce en la búsqueda de la paz personal, “en el corazón, en el interior y también en la sociedad”.
Al igual que el Papa Francisco en Roma, Fortunatus pidió la paz en el mundo, sobre todo en aquellas regiones en el que existen diferencias políticas.
“Resucitar en Cristo significa que Cristo mismo resucite en nosotros, porque Cristo es la vida”, insistió el prelado al llamar a abandonar aquellas cosas que “son de muerte”.
De esta manera pidió abandonar actitudes de violencia hacia las personas, a las mujeres y hacia nuestros cuerpos.
“Todos nos sentimos muy alegres porque Cristo ha resucitado, escuchamos las palabras del Nuncio y también vi la misa del Papa Francisco y todo es una cadena de amor, muy de acuerdo con cada palabra de Monseñor Fortunatus, del Papa en este domingo de Resurrección”, dijo Mirna Miranda, una de las feligreses que participó de la homilía de Jesús Resucitado.












