“Juntamos voluntades con una organización que dirige la compañera Judith de origen italiano, ella ofreció los servicios al Amor para los mas Chiquitos, que en la visita casa a casa esta identificando algunos niños con problemas de audición y lenguaje” explicó Ramírez.
La ministra indicó que la idea del centro es acompañar al niño hasta que entre a la escuela en condiciones iguales a cualquier otro niño que no tuviese alguna deficiencia auditiva o de lenguaje.
“Aquí hay especialistas, hay equipos, aquí valoran a los niños, les miden si necesita un aparto auxiliar también e cuenta con aparatos auxiliares que se les están colocando y se atiende regularmente al niño en terapia con su familia para que la familia de continuidad en la casa”, expresó Ramírez.
Agregó que como parte del esfuerzo también se esta capacitando al personal “para que pueda multiplicar esos conocimientos y orientar a la familia sobre qué hacer cuando a un niño se le detectan ese tipo de problemáticas en la casa”.
“Estamos en un enfoque de intervenir de manera temprana y oportuna de manera que cuando el niño llegue al sistema escolar no tenga que enfrentar deficiencias que lo van excluyendo” aseguró la ministra que calificó al centro como un “esfuerzo pequeño pero de enormes dimensiones, porque lograr que en un niño chiquito se pueda prevenir una discapacidad posterior eso es invaluable”.
Ramírez detalló que en el centro hay 4 especialistas que pueden atender un promedio de 8 niños diarios, además hay capacidad para los primeros 20 aparatos auditivos, no obstante aseguró que ya se están gestionando más de esos dispositivos.
Por su parte Judith Gallo, directora del Centro, explicó que el tratamiento que se le brinda a los niños está dividido en etapas.
“Primero se detecta al niño esperando que sea desde los más pequeños posibles, se puede empezar a detectar niños desde 6 meses... luego se empieza un tratamiento de aplicación de prótesis acústica que sucesivamente ayuda al niño en lo que va a hacer la efectiva terapia del lenguaje” aseguró.
Según Gallo en la clínica cada niño “se empieza evaluando su deficiencia auditiva para poderle aplicar la prótesis acústica adaptada a su perdida auditiva y se empieza el entrenamiento acústico para acompañar al niño o la niña en el proceso de aprendizaje al lenguaje oral”.
Expresó además que la finalidad del centro es que los niños con deficiencia auditiva puedan hablar y entonces ingresar en el mundo de los oyentes, de la escuela regular, leyendo y escribiendo.
Detalló que hasta el momento con las terapias el centro ha logrado que 6 niños ingresen a las escuelas regulares y continúen con un plan académico normal.
El centro atiende a niños y niñas detectados desde los 14 meses de nacido hasta 8 años de edad.
La inversión en el centro es de 130 mil dólares. Gallo indicó que todos los servicios que prestan son gratuitos y las familias se pueden ahorrar más de 480 dólares anuales en tratamientos.
Madres satisfechas con atención
Durante la inauguración participaron niños, niñas y madres de familia que asisten junto a sus hijos a las terapias.
Eveling Martínez, madre de una niña de 6 años, dijo que le da gracias a Dios y al Gobierno “porque está haciendo esto para ayudar a mi hija para que escuche, hable bien y pueda ir a una escuela normal”.
Por su parte Suyapa Gómez, madre de Javier de 4 años, comentó que con el centro se realiza una buena obra en pro de los niños, “porque pocas personas nos dan ese apoyo, esa ayuda que nosotros los pobres no podemos costear lo que es un audífono o un examen”.
“Desde un inicio que a mi niña me le detectaron eso nos dieron el nombre de este centro, entonces desde ahí me le hicieron los exámenes, me le dieron sus audífonos, la deficiencia del niño es leve, pero gracias a esos audífonos el ahora escucha bien y habla bien” relató Gómez.
“Ya voy a tener dos años, ha avanzado bastante. El niño antes no hablaba bien no pronunciaba las palabras solo era ruido mientras que ahora ya pronuncia bastantes palabras” explicó.
Otra madre que ha notado avance en la capacidad de su hijo es Arelys Arellano, madre de un niño de dos años.
“En enero cumplí un año aquí en el centro, asistimos diario y el niño aprende, juega y hace cosas diferentes” explicó Arellano y agregó que se siente bien “porque todo es gratuito y las terapéuticas aquí nos dan una buena capacitación para atenderlos”.
Asimismo dijo que gracias a la capacitación de las terapeutas, toda su familia se ha incorporado para ayudar al niño a superar su problema auditivo.













