El Presidente de la República, comandante Daniel Ortega Saavedra, y la Coordinadora del Consejo de Comunicación, compañera Rosario Murillo, sostuvieron un encuentro la tarde de este jueves con la Directora General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), Irina Bokova.
El encuentro se realizó en la Casa de los Pueblos, y en este estuvieron presentes además el Jefe de la Sección para América Latina y El Caribe de la Unesco, Víctor Sologaistoa; Monserrat Martell, oficial a cargo de la oficina de la Unesco en Centroamérica; El Vice Canciller Valdrack Jaentschke; el Coordinador residente de las Naciones Unidas, Pablo Mandeville, y el representante de la Unesco en Nicaragua, Juan Bautista Arríen.
Bokova culminó este jueves una gira de trabajo en Nicaragua y durante su encuentro con el mandatario nicaragüense abordaron parte de lo que fueron las visitas que la funcionaria de Naciones Unidas realizó a diferentes lugares de interés cultural, histórico y ambiental con los que cuenta nuestro país, destacando en este sentido la importancia de la lucha por salvar la reserva de biósfera Bosawás, una de las selvas tropicales más importantes del mundo.
Daniel señaló que entre los lugares visitados por Bokova estuvieron la reserva de biósfera Indio-Maíz, San Carlos, Rio San Juan, la isla de Ometepe y Granada. Igualmente visitó León, haciendo un recorrido por la Cordillera Volcánica, la Catedral de León y el barrio indígena de Subtiava.
“Le expresamos a Irina que estamos muy contentos de su visita a la región y en este caso particular a Nicaragua”, afirmó.
El mandatario aseguró que en el Pacífico de Nicaragua solo Subtiava, en León, y Monimbó, en Masaya, han logrado mantener su identidad como comunidades indígenas.
En el caso de la Costa Caribe, señaló, existen comunidades originarias como la miskita y la mayagna que han logrado preservar su lengua y su cultura.
Hay esfuerzos para salvar Bosawás
Daniel destacó de los mayagnas la firme defensa que están haciendo en estos momentos por preservar la reserva Bosawás, en lo cual el gobierno está poniendo también todos sus esfuerzos.
“Estamos allí dando la lucha, porque hay que librar una batalla para que no siga avanzando el daño sobre Bosawás”, señaló, afirmando que en ello está participando el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (Marena) en conjunto con la Procuraduría, el Ejército, la Policía y todas las autoridades nacionales.
“Hay, digamos, un sentido de participación nacional en la defensa de Bosawás”, añadió.
El presidente nicaragüense dijo que efectivamente hay un daño en esta reserva, pero que este no obstante “es reversible”.
“Estamos luchando, primero para detener la invasión sobre Bosawás y luego recuperar la zona que ha sido dañada, que sobre todo está en la zona de amortiguación, y hay algunas zonas en lo que es el núcleo, afectado, pero todavía digamos que la reserva se mantiene como tal”, explicó Daniel, quien subrayó que Bosawás “tiene una herida muy seria que hay que curar”.
Así mismo indicó que en Nicaragua hay una toma de conciencia en lo que es la defensa de las reservas y los patrimonios culturales, lo cual la directora de la Unesco ha logrado constatar.
En Bosawás se une problema humano con delincuencia
El líder sandinista compartió con Bokova que en Semana Santa estuvo por Nicaragua el sacerdote, filósofo y ecologista Leonardo Boff, quien sostuvo encuentros con el representante de la Unesco, Juan Bautista Arríen, y con otros funcionarios del gobierno.
Daniel aseguró que tuvo la oportunidad de conversar con el ecologista, con quien compartió la preocupación generada por Bosawás.
En este sentido, aseguró que al final de cuenta todo termina en “un problema humano”, porque afecta a la comunidad mayagna, que cuida de la reserva, y por otro lado a las comunidades mestizas que se han trasladado a las zonas de los bosques para cultivar y desarrollar la ganadería a falta de una respuesta integral “que permita fijar a esa población campesina y detener esa migración que va rompiendo la frontera, que va ampliando la frontera agrícola”.
No obstante, destacó que a este problema hay que agregarle el tema de la delincuencia organizada.
“A esto hay que agregarle la delincuencia, los traficantes de madera que utilizan también a la población campesina necesitada. ¿Para qué? Para invadir la reserva y luego ellos ir a sacar la madera”, indicó.
“O sea, aquí se combinan la necesidad con el delito. Lo que demanda, por lo tanto, respuestas integrales, que al final de cuentas significa atacar la enfermedad de la extrema pobreza, de la pobreza y la generación de trabajo, de empleo, de estabilidad de estas familias campesinas que continuamente están emigrando y que no sean instrumento de los traficantes de madera”, subrayó.
Daniel recordó inclusive que hubo intensiones de inversionistas canadienses-colombianos, que mostraron interés en exploraciones marítimas para buscar petróleo, así como también en explotar el gran potencial minero de Bosawás, a lo cual él como mandatario se negó rotundamente.
“La propuesta que ellos me presentaron allí -la tenían muy bien trabajada la propuesta- fue que ellos habían encontrado riqueza minera grande en Bosawás y que ellos tenían las capacidades tecnológicas (de sacarla) sin afectar los bosques, sin afectar el mediambiente, sin afectar esa reserva. Ellos podían explotar y con ello generar riqueza y trabajo, pero yo les dije que no, que no podíamos tocar esa reserva” indicó.
“Así fui tajante. La propuesta era muy buena, porque hablaban de generar trabajo, de darle respuesta a las comunidades, incluso habían tomado contacto con las comunidades mayagnas para que ellas les respaldaran en el proyecto, con el compromiso de darles beneficios”, dijo señalando los grandes costos ambientales que eso conllevaría, porque Bosawás es una reserva de gran interés en Mesoamérica y el mundo.
“Allí es donde hay que tener cuidado. Si nosotros nos abrimos a la inversión, y con todas las fuerzas con que vienen las inversiones, sencillamente despedazan al país”, aseguró.
Daniel recordó que en Nicaragua las zonas de tradición minera están establecidas en León, Las Minas, Chontales y pequeños puntos de Matagalpa.












