Muy buenas tardes, Compañera. Esperamos en Dios, estamos seguros, porque creemos en Dios, que hemos pasado una Navidad de Alegría y Unión de Familia, bendiciendo al Padre por todos sus Dones, y sobre todo por el Don de la Concordia.
Muy buenas tardes, Compañera. Muy buenas tardes, Queridas Familias, y muy buenas tardes, Querido Pueblo de esta Nicaragua Nuestra, Valiente, Digna, Soberana, Luminosa, de Siempre Más Allá !
Es cierto que enfrentamos, a lo largo de nuestra Historia, a enemigos poderosos que parecieran invencibles. Y estos enemigos poderosos se logran vencer, se logran derrotar.