El mundo está experimentando un clima extremo, incluyendo fuertes olas de calor y feroces incendios forestales en distintos países, que van cobrando víctimas mortales.
Una persona falleció en el norte del estado de California, Estados Unidos (EE.UU.), donde un gran incendio —llamado Carr Fire— ha quemado más de 11.500 hectáreas y obligado a numerosas evacuaciones.
En los últimos siete meses se ha incrementado de forma alarmante el número de docentes asesinados, en particular por su compromiso con la lucha social y sindical.