Los ritos de la peregrinación o "hach" en la ciudad santa de La Meca se desarrollan hoy sin incidentes y entre grandes medidas de seguridad, después de que una avalancha el año pasado causara más de 1,700 muertos.
El 11 de septiembre de 2001 cambió para siempre a Estados Unidos: alteró la diplomacia y política de seguridad de este país, que desde entonces libra una guerra perpetua contra el “terrorismo” yihadista sin lograr poner fin al “caos” en Medio Oriente.
Una mañana fría y gris marcó hoy la solemnidad en la conmemoración del golpe de estado del 11 de septiembre de 1973, con una ceremonia en el mismo escenario donde fue derrocado el presidente Salvador Allende.
Más de 1,8 millones de musulmanes se congregaban este domingo en el Monte Arafat, cerca de La Meca, para la etapa más importante de su peregrinación anual a Arabia Saudí, enlutada el año pasado por una mortal avalancha.
Dos tripulantes de un crucero murieron el domingo en el sur de Alemania después de que el buque chocara con un puente ferroviario, aplastando la sala del timón.