El año 2018 concluye en Nicaragua con el recuerdo fresco de un Golpe de Estado que aunque fue derrotado, significó vivir los días más sangrientos del nuevo siglo.
Durante el evangelio, el padre Castro se refirió al sentimiento de amor y perdón que debe prevalecer en los corazones de los nicaragüenses, el cual debe manifestarse en cada acto que se realice con nuestros semejantes.