Un audio del sacerdote Harvin Padilla pidiendo que no se suban fotos a las redes de los cuerpos de las victimas torturadas, para no “perjudicar” a los grupos que siembran el terror en Nicaragua, dejó en evidencia el papel de la iglesia.
Desde las 3 de la madrugada pobladores de los diferentes barrios de Bilwi se dieron cita en la casa sandinista Tomás Borge Martínez para celebrar el día de la alegría.