En abril pasado, una señora que conducía su camioneta escapó de ser asaltada, junto a sus hijos, por tres sujetos en el kilómetro 142, Chinandega-Somotillo.
Al margen de la variada oferta política que incluye a liberales, izquierda, centro derecha, centro izquierda y derecha sin apellidos, las elecciones de 2016 son históricas.
Aunque no comulgue con ciertos altares y reconozca que mi único Sumo Pontífice es el Doctor de la Dulzura, como llamó Rubén Darío a Jesús, no puedo dejar de escribir estas líneas.
Si un gobernante es evaluado periódicamente, así como sus cifras de éxito pueden o no ser las mismas que cuando asumió el gobierno, también sucede con los partidos que participaron en la contienda presidencial.
No solo el vasco Ramón Belausteguigoitia fue sincero: como él, algunos hubiesen querido al general Sandino en un escenario desmesurado, no en un país pequeño como Nicaragua.
El pueblo de Sandino sigue altivo, construyendo victorias, consolidando su revolución, porque la historia no es un invento, y aquel es un pueblo vencedor, por ello sigue siendo UN EJEMPLO QUE TODOS DEBEMOS SEGUIR.