La vicepresidenta compañera Rosario Murillo, manifestó que este 24 y 25 de diciembre en Nicaragua se vivió una Navidad que fue como una explosión de Buena Voluntad.

Al iniciar su mensaje de mediodía, la compañera Rosario Murillo dio lectura al extracto de la Biblia en Deuteronomio 28, Bendiciones de la obediencia, y valoró que es así como hemos estamos los nicaragüenses, recibiendo todas las bendiciones porque oímos la voz de Jehová “y sabemos que benditos seremos en la ciudad y benditos seremos en el campo, que bendita será nuestra canasta y nuestra artesa de amasar, nuestra entrada y nuestra salida. Bendito el fruto de nuestro vientre, de nuestra tierra, la cría de nuestra vaca, los rebaños de nuestras ovejas, bendito sea Dios, bendito sea su Santo Nombre”.

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