Lea más: http://goo.gl/sNIxmD

No recuerda cuándo fue la primera vez que talló el primer rostro, pero lo que sí evoca con gran emoción, fue cuando supo que a base de las raíces del bambú podía recrear una realidad grotesca, que llamaba la atención a turistas de distintas nacionalidades que visitaban su pequeño taller en Monimbó (Masaya).

El artesano Nelson Torres, tallador y escultor, asegura que todavía pocas personas conocen la virtud del bambú, sin embargo él se ha dedicado a la tarea de tallar rostros de ‘viejos muy feos’ de su ciudad natal, o bien de su ciudad imaginaria, bajo una tendencia artística que decanta en lo hiperrealista.