Luego de diez días de celebración, fe y devoción, la diminuta y milagrosa imagen de Santo Domingo de Guzmán emprende su retorno a su morada en Las Sierritas.
Allí permanecerá hasta el próximo año, cuando, el 1.° de agosto, vuelva a recorrer las calles de la ciudad capital, arropado una vez más por la fe, la devoción y la profunda tradición que une a miles de fieles en esta celebración.












