Al finalizar el presente año, Nicaragua habrá cambiado su matriz de generación eléctrica hasta en un 54% a favor de las energías renovables, con el beneficio de reducir aún más la utilización de combustibles fósiles para generar electricidad, destacó el Ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli.

El compañero Rappaccioli dijo lo anterior en una rueda de prensa en la Universidad de Ingeniería a donde asistió para exponer a alumnos y profesores precisamente sobre el cambio de la matriz energética en Nicaragua.

Rappaccioli reiteró que a finales del año la generación eléctrica se estará haciendo hasta en un 50 a 51 % con plantas de producción de energía renovable, contra el año pasado que se terminó en un 41%, resultados esperados que aseguró son muy buenos para la economía del país, para el medio ambiente, para la salud y para las familias.

Recordó que el crecimiento de la generación de energía renovable está sustentada en los proyectos Amayo 1, Amayo 2, San Jacinto Tizate, Blue Power y en los que estarán entrando próximamente Eolo e Hidropantasma y posteriormente Larreynaga.

Con todos estos proyectos el ingeniero Rappaccioli dijo “estamos hablando 520 a 530 megavatios con una inversión de mil 150 millones de dólares, en lo que se incluye las térmicos de Albanisa, que fueron las que nos dieron la potencia suficiente, rápida para que Nicaragua no tuviera más racionamientos”.

Pronto a entrar en operación Hidropantasma

El ministro Rappaccioli destacó que la planta hidroeléctrica Hidropantasma que está en Jinotega es una inversión privada de unos 40 millones de dólares que está en la etapa final de construcción y generará unos 12 megavatios, pero que le va a dar solides a la energía que se distribuye en la zona al conectarse al sistema interconectado nacional y que debe entrar en operación a fines de agosto.

En otro caso destacó la construcción de la planta hidroeléctrica Larreynaga que está haciendo ENEL, la que será alimentada por las aguas que vienen del lago Apanás sobre el cauce del río Viejo, la que a su vez alimenta la planta Carlos Fonseca, que está aguas más abajo después de Sébaco.

El compañero Rappaccioli también destacó también que se encuentra en la etapa de concesión de exploración el proyecto geotérmico Casita San Cristóbal, que aparece con tres plantas que se prevé que estén generando 11 megavatios para el 2015, otros 11 megavatios el 2016 y 13 megavatios el 2017. El proyecto Casita San Cristóbal andará por los 140 millones de dólares.

Otros proyectos en sucesión

A la vez destacó que el proyecto hidroeléctrico Tumarín entrará a fines del 2017 o comienzos del 2018 con 250 megavatios, tras haber hecho una inversión de casi mil 200 millones de dólares, entre tanto también está el proyecto Alba Vientos que está en construcción y que generará 40 megavatios para entrar en operación en noviembre o en diciembre.

También dijo de dos proyectos con vio masa en los ingenios azucareros Montelimar y Casur, que queda en Rivas. Casur, con 24 megavatios, y Montelimar, con 30 megavatios, que estarían entrando en el 2014 o 2015.

El ministro Rappaccioli dijo que todos esos proyectos sumados de aquí al 2018 son los que van a transformar más todavía la matriz de generación.

Por otra parte destacó que casi está lista la línea de mil 800 kilómetros de largo que corresponde al sistema interconectado eléctrico de América Central cuya inversión ha sido de 400 millones de dólares.

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