Los esfuerzos de integración, cooperación y solidaridad entre los pueblos de América Latina y el Caribe que integran el ALBA, se verán fortalecidos una vez se concretice el Gran Canal Interoceánico por Nicaragua.

De acuerdo al embajador de Venezuela en Nicaragua, Javier Arrúe, y al embajador de Cuba en nuestro país, Eduardo Martínez, un proyecto como éste reviste de gran importancia no sólo para Nicaragua sino también para las relaciones económicas y de complementariedad de la región.

El embajador cubano aseguró que el ALBA es un mecanismo que aboga por la integración, de allí que cuando se logre concretar esta obra, Nicaragua estaría dando un gran aporte a los sueños de todos los pueblos latinoamericanos.

“Yo creo que es un proyecto que cabe dentro de los sueños de (Augusto C.) Sandino, de los grandes luchadores por la libertad y la independencia de América latina”, afirmó Martínez.

El mejor aporte integracionista de Nicaragua

Para el embajador de Venezuela, Javier Arrúe, el Canal de Nicaragua si bien tiene un elemento económico, también tiene como eje fundamental la solidaridad regional.

“Hablamos de Venezuela, y el petróleo es un factor de integración no de expoliación. Cuando Nicaragua y Centroamérica tuvieran un nuevo canal interoceánico sería otro factor de integración, de solidaridad, de complementariedad de las economías; y yo creo que (para) Nicaragua ese es su petróleo, el aporte que puede dar a las relaciones latinoamericanas y caribeñas”, sostuvo el diplomático bolivariano.

Ambos embajadores se mostraron también satisfechos con el espaldarazo que dieron recientemente todos los movimientos de izquierda reunidos en el Foro de Sao Paulo, a la iniciativa de Nicaragua de concretar este sueño de unir el Caribe y el Pacífico y con ello las economías y las relaciones entre los pueblos de América Latina y el Mundo.

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