El Canciller de la República, compañero Samuel Santos, participó de la XXII Conferencia Centroaméricana y del Caribe de Partidos Políticos, en la que destacó el papel que ha venido jugando la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
Este encuentro de partidos políticos es organizado por el Parlamento Centroamericano (PARLACEN) que sesiona en Nicaragua.
“A partir del año 2000, la Región empieza un nuevo proceso de integración y unidad política de alguna manera liderado por nuestro querido y recordado Comandante Hugo Chávez Frías. Un Huracán. En su corta vida como Estadista se empeñó en rescatar y actualizar la historia de 200 años de la Región, a partir de la primera independencia”, destacó el canciller nicaragüense.
Hizo ver que los primeros resultados tuvieron que ver con la creación del ALBA, conformado actualmente por 13 países que de alguna manera están viviendo procesos revolucionarios con la guía de las revoluciones triunfantes de Cuba, Nicaragua, Venezuela, Bolivia y Ecuador.
“(El) ALBA tiene por objeto la unidad política a través de un proceso de integración económica cimentado en la solidaridad, la equidad, la justicia y la complementariedad. Este proyecto terminó con todos los sistemas anteriores que se basaban en la integración económica exclusivamente, siguiendo el modelo liberal de la producción de ganancias”, resaltó el canciller Santos.
Posteriormente destacó la función de Petrocaribe, que no solamente garantiza el suministro de petróleo, sino que concede un crédito blando a largo plazo con varios años de gracia y una bajísima tasa de interés para dedicarlo exclusivamente al pago de la deuda social acumulada.
“Petrocaribe es la expresión más pura de la solidaridad que rige la orientación política de los Estados Miembros de ALBA y Petrocaribe”, dijo.
Indicó que este nuevo movimiento solidario regional que busca la unidad política con desarrollo económico y justicia social llevo a los países de América del Sur a crear una nueva instancia como la Unión de Naciones de América del Sur, UNASUR.
“Con el propósito de garantizar la estabilidad política de sus miembros, se fijaron como objetivos inmediatos la paz entre las distintas naciones y la consecuente coordinación de defensa. Nunca antes se había creado una organización regional que se impusiera la paz, siempre quedaba abierta la puerta a la posibilidad de conflicto”.
Sostuvo que la formación de estos organismos de unidad, se fortalece con la Comunidad de Estados Americanos y Caribeños, CELAC, que no es otra cosa, que el rescate actualizado del gran proyecto unitario de Bolívar.
“Pero también la CELAC es la reivindicación, también actualizada, del Plan de Realización del Supremo Sueño de Bolívar, que el General Sandino escribió en la montaña en marzo de 1929. Nosotros los nicaragüenses y por extensión los centroamericanos, nos sentimos orgullosos de que la CELAC recoja de alguna manera, este pensamiento unitario del General Sandino”, dijo Santos.
Concluyó diciendo que en Centroamérica se ha venido avanzando en fortalecer la paz y la seguridad, “no tanto como quisiéramos, pero mejor de lo que algunos países pretenden. La historia de la unidad de Centroamérica es muy antigua”, señaló.
“Quiero hacer énfasis en que esos intentos perseguían la reunificación política y no la integración comercial. Es hasta principios del siglo XX con la intervención de Washington, que se firma el Tratado de Amistad, en 1907, que se privilegio el aspecto comercial sobre el aspecto político, desde entonces no volvimos a hablar de unidad política, sino hasta el triunfo de la Revolución guatemalteca que se planteó de nuevo la idea”, subrayó.
Y por último indicó que gracias a los acuerdos de paz de Esquipulas II se creó la nueva institucionalidad regional siempre orientada principalmente hacia el comercio, pero ya con ventanas a la unidad política, eso es en esencia, el Sistema de Integración Centroamericana (SICA).













