El cultivo de la yuca se ha consolidado como un rubro agrícola clave para la economía nacional de Nicaragua, impactando positivamente en la seguridad alimentaria y el desarrollo agroindustrial a través de la producción de harinas y almidones, lo que genera valor agregado e ingresos sostenibles. Por ello, el país ha impulsado variedades de alto rendimiento, resistentes a plagas y enfermedades, fortaleciendo la productividad y diversificación de las familias productoras.
De acuerdo al monitoreo que realiza el Ministerio Agropecuario (MAG), se reporta una producción de yuca de 2.8 millones de quintales cosechados de enero a diciembre 2025, en más de 28 mil fincas distribuidas a nivel nacional.













