La producción de malanga en Nicaragua impulsa la economía y la seguridad alimentaria, integrando a pequeños productores y comerciantes en una cadena dinámica, especialmente en zonas rurales y húmedas del país. Su manejo agronómico combina prácticas que permiten obtener rendimientos estables y calidad, fortaleciendo la producción nacional y el desarrollo socioeconómico local.
De acuerdo a estudios del Ministerio Agropecuario (MAG), se reporta una producción nacional de 98.800 quintales de malanga cosechadas por más de 639 familias productoras durante 2025. Esta producción se destinó al abastecimiento de los mercados nacionales y a la exportación.













