El café en Nicaragua constituye un rubro de gran importancia para la economía nacional. Para que este aporte se concrete, el grano debe pasar por una serie de procesos que lo transforman en un producto apto para su comercialización. Estos procesos son garantizados principalmente por los beneficios secos, los cuales aseguran que el café conserve la calidad en cuerpo y aroma lograda desde la etapa de producción en la plantación.
De acuerdo al monitoreo realizado por el Ministerio Agropecuario (MAG), al mes de enero 2026, los Beneficios registran un acopio de café de 1.7 millones de quintales pergamino oreado (equivalente a 926,141 quintales oro), correspondiente a la cosecha cafetalera 2025/2026.













