En Nicaragua la Palma Africana se ha convertido en una alternativa productiva importante, promoviendo inversión, infraestructura y oportunidades para comunidades rurales. El aceite de palma es una materia prima para la elaboración de aceites comestibles, margarinas, jabones, alimentos procesados y biocombustible, fortaleciendo así la agroindustria nacional y generando miles de empleos directos e indirectos en toda la cadena productiva.
Por su alto impacto socioeconómico, el Ministerio Agropecuario (MAG) monitorea la producción de aceite crudo de palma, proyectando 157.200 toneladas métricas para 2026. Este volumen proviene de las zonas productivas de la Costa Caribe Sur y Río San Juan.













