La Compañera Rosario Murillo dio lectura a una carta enviada por un sacerdote en la que expresa agradecimiento a Dios por la vida y entrega de los Copresidentes de Nicaragua. Además, la misiva destaca que el Hospital Sandino Nuevo Amanecer simboliza la fortaleza del pueblo ante cualquier adversidad.

"Y hoy quiero dar lectura a una hermosísima carta que hemos recibido el Comandante Daniel y yo, que viene de un sacerdote, no vamos a decir su nombre. Dice que eleva su corazón a Dios en profunda acción de gracia por nuestra vida, por nuestra entrega incansable y por la fuerza espiritual con la que animamos y acompañamos a nuestro pueblo", continuó leyendo la misiva. 

"Sus palabras, Comandante Daniel, Compañera Rosario, sobre el Hospital Sandino Nuevo Amanecer no representan solamente la inauguración de una obra material, son proclamación viva de una verdad histórica y espiritual que el pueblo nicaragüense es más grande que cualquier adversidad, más grande que cualquier intento de negación y más luminoso que cualquier sombra pasajera", mencionó.

La Compañera Rosario Murillo subrayó: "¡Qué hermosas palabras! Ese Hospital Sandino Nuevo Amanecer, levantado paso a paso con dignidad y determinación, es signo visible de lo que somos, un pueblo valiente, un pueblo digno, un pueblo libre, un pueblo que, como nos enseñó nuestro General Sandino, siempre va más allá, siempre más allá, porque cuando la fe sostiene, la memoria inspira y la esperanza guía, ninguna puerta cerrada puede impedir el amanecer. Gracias, Comandante, compañera, por pensar siempre en los más vulnerables, en los desprotegidos, en las familias humildes, en nuestros pueblos originarios y afrodescendientes. Allí donde otros retiraron apoyo, el espíritu firme de Nicaragua decidió continuar y eso honra el alma de la Nación".

"Hemos recordado que las verdaderas victorias son victorias de paz, de concordia y de encuentro. Esa es la enseñanza más alta, construir el porvenir desde la unión, desde la unidad, desde la fe, desde el amor al pueblo. Hoy reafirmamos todos que la victoria viene de Dios y cuando Dios la concede, nadie puede arrebatarla", dijo.

"Las obras que nacen del afán sincero de servicio y de la confianza en la providencia llevan el sello de lo eterno. Reciban ambos mi oración constante para que el Señor les fortalezca, les ilumine y les colme de sabiduría en cada paso. Que el Espíritu Santo renueve todos los días su fuerza y que Nicaragua continúe siendo tierra de paz, de vida, luz y verdad", indicó.

"¿Cómo nos emocionan estas palabras? Llenas de Dios, llenas de amor, llenas de fe, llenas de certeza, llenas de Nicaragua bendita y siempre digna, soberana, libre, en el siempre más allá de nuestro General de Hombres y Mujeres Libres, Héroe Nacional. ¿Habrá quienes consideren que Sandino no es un héroe? Bueno, siempre ha habido, sobre todo los arrastrados, sobre todo los que no reconocen, no se reconocen con patria, sobre todo los entregados, sobre todo los que no tienen patria. Sandino, General, héroe de nuestro pueblo, General de Hombres y Mujeres Libres. Aquí estamos, iluminados por tu sol, iluminados por tu luz, iluminados por las verdades verdaderas con las que vamos adelante", concluyó la Compañera Rosario Murillo. 

Comparte
Síguenos