Más de 200 jóvenes de distintos barrios de Managua, Ciudad Sandino y Tipitapa están construyendo un nuevo rumbo en sus vidas en el Centro Juventud de la Policía Nacional, un espacio que combina formación técnica, acompañamiento integral y educación en valores.
La comisionada general Janina Robleto, aseguró durante una entrevista en la Revista En Vivo de Canal 4, que el trabajo que realiza el centro es una forma concreta de construir paz desde la educación.
"Estamos haciendo paz, siempre digo yo, desde la educación", expresó la comisionada Robleto durante un recorrido por las aulas y talleres del centro.
Explicó que actualmente atienden entre 200 y 220 jóvenes, quienes llegan desde distintos barrios priorizados. El centro ofrece ocho cursos técnicos: belleza, inglés comunicativo, computación, sastrería, mecánica, electricidad, electrónica y panadería, organizados en 27 módulos.
La comisionada también ha explicado que el concepto de riesgo va más allá de lo que comúnmente se piensa, "el riesgo no es solamente el joven que anda en adicciones o en violencia. Un joven de 16 años que no ha aprobado su primaria ya está en riesgo. Un joven que no quiere estudiar, que se queda en su casa sin avanzar, está en riesgo".
El ingreso al centro se realiza en coordinación con familias y líderes comunitarios. La beca total incluye transporte y alimentación. "Ellos no ponen absolutamente nada. La beca es completa", destacó.
Desde su fundación en 2011, el centro ubicado en Las Jagüitas, Distrito V de Managua, ha egresado a más de 2.115 jóvenes, aunque la atención se extiende también a quienes por distintas razones no logran finalizar desde la comunidad.
Robleto destacó que el centro contribuye a la sociedad, contando con jóvenes capacitados, con amor a la patria, a la comunidad y respeto a las autoridades.
"Nuestro modelo educativo tiene el nombre de Camino al Desarrollo Humano y Ocupacional, porque no solamente es extenderle al joven un diploma, sino formar hombres y mujeres de bien que amen a su patria, que amen a su familia y respeten a su comunidad", subrayó.
Un cambio para los jóvenes
En el aula de belleza, Isaac Aarón Gaitán Membreño, del barrio Las Torres, compartió su experiencia tras un mes en el centro.
"Yo no desaproveché la oportunidad, porque no había escuchado de un centro que te diera formación escolar y técnica con beca completa. Aquí he encontrado apoyo, comprensión y realmente es un centro que recomendaría mucho", contó.
Su rutina cambió por completo, "antes me levantaba a las 8 de la mañana, ahora a las 5:15 para alistarme y esperar el microbús".
Pero el cambio más profundo ha sido personal, "estaba en una depresión y aquí encontré apoyo. Me ha cambiado completamente la personalidad, en un 90%", dijo. Ahora su meta es clara: "Quiero convertirme en uno de los mejores estilistas".
Aprender inglés y creer en uno mismo
En el área de inglés comunicativo, Stephanie, quien también cumple un mes en el centro, aseguró que esta oportunidad marca un antes y un después. "Es una oportunidad que verdaderamente tenemos que aprovechar. Nos ayuda a ser más profesionales", expresó.
"Damos gracias a nuestro Comandante Daniel y nuestra Compañera Rosario, porque nos dan la oportunidad de poder aprovechar estas carreras técnicas y porque es algo que también debemos de avanzar como jóvenes y también nos dan la oportunidad para que nosotros podamos hacer algo", destacó.
Sobre su futuro, afirmó que su "meta es llegar a tener un inglés del que me sienta orgullosa". Su mensaje para otros jóvenes es que "no se rindan, no malgasten su juventud. Cuando hay voluntad todo se puede".
En el taller de panadería, los estudiantes elaboran su propio refrigerio y productos para el comedor. La docente Marcia Urbina explicó que muchos jóvenes llegan sin experiencia. "Aquí les enseñamos para que salgan emprendedores y puedan ayudar a sus familias", comentó.
Además, destacó que cada clase inicia con oración y formación en valores, "queremos que sean hombres y mujeres de bien para nuestra Nicaragua".
En el curso de electricidad residencial, Ángel Ismael Ramírez, de 17 años, explicó que eligió esa especialidad porque quiere aprender algo útil. "He aprendido sobre circuitos , herramientas y cómo resolver problemas en la casa", señaló.
Para la comisionada Robleto, el impacto del Centro Juventud va más allá de la capacitación técnica. "Cada paso que ellos den en educación es un triunfo para ellos, para su familia, para la comunidad y para Nicaragua", afirmó.
El centro atiende a jóvenes entre 16 y 21 años , brindándoles herramientas para emprender, continuar estudiando o integrarse al mercado laboral . Muchos egresados regresan para agradecer y abrir espacios de prácticas en sus propios negocios.
El Centro Juventud se consolida como un espacio donde la educación, los valores y la oportunidad se convierten en una segunda oportunidad para cientos de jóvenes nicaragüenses.













