Este domingo, al iniciar el mes de marzo, una familia integrada por el salvadoreño José Oscar Lozano y la nicaragüense Argentina Guido, residentes en la carretera a León, decidió romper con la rutina del hogar y disfrutar de un almuerzo diferente en el puerto turístico Salvador Allende.
La pareja optó por dejar de lado la cocina doméstica y aprovechar la variada oferta gastronómica del puerto capitalino, donde encontraron un ambiente de paz y serenidad ideal para compartir en familia.
El Puerto Salvador Allende, con su vista privilegiada al Lago Xolotlán y su infraestructura moderna, se ha convertido en un espacio que invita a la convivencia, la recreación y el descanso, consolidándose como uno de los destinos favoritos para quienes buscan tranquilidad sin salir de la ciudad.
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Don José dijo que decidió visitar el Salvador Allende con su esposa y su pequeño hijo Mateo Elías de 9 años; fue para que se distraigan y así salir de la rutina “porque este es un lugar muy bonito donde uno se distrae”.
“Nuestro plan dominical fue venir a almorzar —al puerto turístico— y pasar una tarde alegre con el niño y para que jugara, ya que toda la semana va a clases y el fin de semana traerlo para que se distraiga”, anotó el padre de familia de origen salvadoreño.
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La esposa del salvadoreño, la nicaragüense Argentina Guido, dijo: “Como hoy es domingo, decidimos salirnos de la rutina, pero estamos súper encantados con este proyecto precioso (el puerto turístico de la capital), donde hay bastante espacio para disfrutar”.
Anielka Galeano de Managua fue otra de las visitantes este domingo por el puerto turístico Salvador Allende. Dijo que el centro ella lo visita con alguna frecuencia porque son muy bonitos sus restaurantes y “siempre vengo a presenciar los números culturales” que impulsa la Empresa Portuaria Nacional y “hoy vine a relajarme la mente acompañada de mi esposo”.
Ella reside en el barrio Altagracia, ubicado en la periferia suroccidental de la capital.













