Con el inicio de la Cuaresma, los pasillos del sector de las comiderías del mercado Roberto Huembes, se convierten en el epicentro de aromas, sabores y tradiciones.
Como cada viernes de esta temporada, las ollas humeantes y el bullicio de los comensales marcan el ritmo de una de las festividades más importantes del país.
La tradición se aprecia en cada plato, respetando así la costumbre nicaragüense de abstenerse de consumir carnes rojas durante este tiempo litúrgico, las vivanderas del mercado preparan un menú cargado de identidad: sopa de queso, pescado frito, pinol de Iguana, arroz con gaspar, entre otras recetas propias de los nicaragüenses.
“Iniciamos la venta de sopas y comidas tradicionales desde el primer miércoles de Cuaresma y hemos seguido haciéndolo el resto de las semanas. Las ventas son muy buenas cada semana, siempre los clientes nos buscan porque nosotros conservamos la receta tradicional heredada por nuestras abuelitas. Cada sopa se acompaña de sus rosquillas y su arroz”, mencionó Miriam Sirias, comerciante.

Los visitantes no solo buscan saciar el hambre, sino conectar con una herencia cultural que se transmite de generación en generación a través del paladar.
“Muy bonito que los nicaragüenses siempre nos caracterizamos por mantener vivas las tradiciones y la sopa de queso es algo muy representativo para nosotros en la Cuaresma. Lo más importante es que nuestras costumbres las vayan aprendiendo los más jóvenes para que siempre se mantengan vivas”, señaló Tomasa Somarriba.
“Me gusta mucho el pinol de iguana y es una manera de mantener viva esa tradición que me inculcó mi abuelita, ella nos decía que los viernes de Cuaresma no se come carne, entonces ahí radica el respeto de nuestras tradiciones”, concluyó Marjourie Villanueva.













