En el barrio Rafael Ángel Ríos, ubicado en el Distrito II de Managua, el 24 de febrero del 2026, dos familias, ambas vecinas, lo perdieron todo en un incendio que devoró en minutos el esfuerzo de toda una vida; sin embargo, en medio de la tristeza y la incertidumbre, estas familias numerosas contaron con el apoyo del Buen Gobierno a través del Programa Viviendas Dignas que ejecuta la Alcaldía de Managua (ALMA).
Este proyecto permitió que hoy se entregara a ambos hogares una nueva casa y con ello una esperanza para seguir adelante en la vida, afrontando las adversidades con optimismo.

La alcaldesa de Managua, Reyna Ruega, llegó en horas de la tarde a conocer a estas personas y a entregarles las llaves de sus viviendas dignas, donde podrán dormir tranquilos y acompañarse, cobijados por el amor de familia, porque, a pesar de haber perdido todo lo material durante el siniestro, nadie resultó herido o lesionado.
“La orientación del Comandante Daniel y la Compañera Rosario siempre ha sido estar al lado de las familias, y toda la organización social y política que hay en los barrios nos permite actuar en tiempo y forma para asistir a las familias”, declaró la alcaldesa.

“Desde el 2009 nosotros venimos asistiendo a las familias en situaciones eventuales como estas, pero también a familias que vivieron por años en vulnerabilidad, situación crítica social, y nosotros construimos a través del Programa de Viviendas Dignas”, recordó Rueda.
Alfredo Espinoza, al recibir las llaves de su casa, resaltó que la respuesta de la Alcaldía de Managua fue inmediata.
“Le doy gracias a Dios, primeramente, luego a nuestro Copresidente Daniel Ortega y nuestra Copresidenta Rosario Murillo, que nos dieron una respuesta inmediata porque estábamos en la calle, se nos había quemado todo, quedamos en la calle, pero gracias a ellos hoy tenemos un alivio, una alegría, gozo y nos da esperanza para salir adelante”, aseguró el protagonista.

Alfredo relató que el día del incendio no se encontraba en su casa. Al recibir la llamada, no creía lo que le estaban diciendo.
“Cuando nos avisaron y venimos, ya la casa estaba quemada totalmente, no había nada que hacer y con lo que andaba puesto así me quedé, pero gracias a Dios ahora tenemos una casa digna que me hace sentir contento junto a mi familia porque acá somos ocho personas”, afirmó Espinoza.
Su vecina, Lidia del Socorro Escobar, de 75 años de edad, también recibió las llaves de su vivienda digna de manos de la alcaldesa capitalina.

“Me siento bien agradecida porque cuando más los necesité, más me apoyaron. Ese día yo estaba en la casa encerrada y no me había dado cuenta de que se estaba quemando hasta que escuché los gritos de una de las vecinas que me decía Lidia, Lidia, la casa se está quemando, salí de ahí", explicó.
“Me salí con el tanque de gas, que es lo único que pude sacar, y en mi mente me dije ahora sí quedamos en la calle, pero Dios no desampara y me dijeron que no me afligiera porque el gobierno me iba a ayudar a hacer la casa y así fue”, manifestó Lidia.













