La vacunación en Nicaragua durante 2026 se desarrolla como un proceso integral que combina un calendario anual con jornadas en todo el país, manteniendo una cobertura permanente y apoyándose en el desarrollo biotecnológico, mientras se extiende a lo largo de todo el año con acciones que se ejecutan de forma simultánea en centros de salud, escuelas y comunidades, incluyendo brigadas que realizan visitas casa a casa para atender a distintos grupos de la población según su edad, su condición de riesgo y las necesidades epidemiológicas identificadas en el país.

Por orientaciones de nuestras máximas autoridades del Buen Gobierno Sandinista, el Ministerio de Salud estableció tres campañas que se mantienen de enero a diciembre de este año. 

La vacunación contra el Virus del Papiloma Humano se aplica en niñas y niños de 9 a 14 años con esquemas de dos dosis, la vacunación contra la COVID-19 se mantiene disponible para la población general durante todo el año y la vacuna contra la fiebre amarilla se incorpora al esquema infantil para niños y niñas al cumplir un año de edad, aplicada junto a otras vacunas del programa regular. 

Estas tres acciones constituyen la base permanente del sistema. A este grupo se sumó el refuerzo contra el sarampión que se ejecutó entre el 12 de enero y el 12 de marzo pasado, dirigido a personas de 15 a 36 años. 

Esta jornada forma parte de las medidas preventivas que buscan mantener coberturas altas frente a enfermedades que presentan circulación en otros países, mientras brigadas de salud se desplegaron en barrios y comunidades, aplicando vacunas en el territorio, sin depender únicamente de la asistencia a unidades médicas.

Muy importante es que entre el 7 y el 30 de abril de este 2026 se desarrollará la campaña nacional de vacunación, acompañada de la administración de antiparasitarios y la vitamina A. 

Durante esos días se aplicarán vacunas que protegen contra enfermedades como la tuberculosis en sus formas graves, poliomielitis, difteria, tos ferina, tétano, hepatitis B, meningitis viral, meningitis bacteriana, neumonía viral, neumonía bacteriana, otitis bacteriana, influenza, diarrea grave por rotavirus, sarampión, rubéola, parotiditis, COVID-19, Virus del Papiloma Humano y fiebre amarilla. 

Esta campaña reúne en una misma actividad nacional la atención de múltiples enfermedades prevenibles. El calendario continuará con la cruzada contra la influenza entre el 18 de mayo y el 24 de noviembre, dirigida a niños de seis meses a tres años, embarazadas, personas con enfermedades crónicas y adultos mayores de 60 años. 

P9r otra parte en agosto se desarrollará la vacunación antirrábica canina del 3 al 28, incorporando la prevención de la rabia dentro del esquema de salud pública. 

En el último trimestre, del 10 de noviembre al 19 de diciembre, se desarrollará la segunda campaña nacional de vacunación, orientada a completar esquemas en niños y niñas con cobertura contra el mismo conjunto de enfermedades incluidas en la jornada de abril. 

Estas actividades se realizan mediante brigadas, clínicas móviles, ferias de salud y puestos de vacunación en barrios, comunidades rurales y zonas urbanas. 

Igualmente en territorios del Caribe Sur como Bluefields, la población accede a la vacunación en puestos de salud, clínicas móviles, ferias comunitarias y brigadas casa a casa, lo que amplía el alcance en zonas alejadas y facilita que más familias se integren a las distintas jornadas que se desarrollan a lo largo del año. 

El componente educativo también forma parte del plan, con procesos de vacunación en centros escolares dirigidas a niños y niñas de 9 años para la aplicación de la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano. Estas jornadas incluyen dos dosis separadas por seis meses y se desarrollan con coordinación entre el sistema de salud y el sistema educativo, permitiendo alcanzar coberturas amplias en población infantil.

Junto a las proyecciones que se desarrollan en todo el país, Nicaragua ha desarrollado capacidades de producción de vacunas a través del Instituto Latinoamericano de Biotecnología Mechnikov, una planta ubicada en Managua que produce biológicos como la vacuna contra la influenza y participa en la producción de la vacuna Convacell contra la COVID-19. 

Esta instalación ha permitido la fabricación de millones de dosis, el registro sanitario en varios países de América Latina y la ampliación de su portafolio hacia nuevas vacunas y productos médicos, en un proceso que también se articula con el trabajo conjunto con Rusia en el desarrollo de nuevas soluciones, incluyendo investigaciones vinculadas a vacunas terapéuticas contra el cáncer.

En 2025, Nicaragua fue sede de un encuentro internacional sobre inmunización y producción de vacunas, en el que participaron delegaciones y especialistas de distintos países para intercambiar experiencias sobre cobertura, desarrollo biotecnológico y acceso equitativo a las vacunas, abordando además la cooperación regional en la lucha contra enfermedades prevenibles.

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