La preparación ante emergencias por desastres naturales en Nicaragua se ha convertido en una práctica permanente que involucra a instituciones del Estado, alcaldías municipales y comunidades de todo el país.
Los ejercicios nacionales de preparación para proteger la vida han sido implementados como parte de un modelo sandinista que busca reducir riesgos y fortalecer la capacidad de respuesta ante fenómenos naturales y situaciones multiamenazas, integrando a la población en escenarios reales donde se ponen en práctica los protocolos y se logra observar cómo funcionan los tiempos de reacción, cómo se coordinan las acciones y qué tan efectiva resulta la respuesta en cada territorio.
Durante el año 2025 se realizaron cuatro ejercicios nacionales de preparación en todo el país, en los que participaron familias, instituciones y equipos de respuesta, destacando uno de ellos por reunir a más de 2 millones de personas en miles de escenarios donde se simuló un terremoto de gran magnitud con efectos asociados como tsunami, actividad volcánica, deslizamientos e incendios, permitiendo poner a prueba la capacidad de organización y respuesta ante situaciones de alto impacto.
Es importante señalar que Nicaragua presenta condiciones geográficas y naturales que la ubican entre los países con mayores niveles de vulnerabilidad ante desastres, debido a su conformación geológica, su ubicación en el istmo centroamericano, la presencia de cuencas hidrográficas y un régimen de lluvias que varía a lo largo del año, factores que se combinan con la distribución de la población y las dinámicas económicas y sociales en el territorio. Esta combinación expone al país de manera permanente a múltiples amenazas naturales que pueden impactar tanto zonas urbanas como rurales.
Por otra parte, en todo el territorio nacional se identifican riesgos asociados a terremotos, actividad volcánica, deslizamientos, inundaciones, sequías, tsunamis, huracanes e incendios forestales. La región del Pacífico concentra la mayor actividad sísmica y volcánica, con una cadena de 18 volcanes, varios de ellos activos, mientras que las zonas montañosas presentan condiciones para deslizamientos durante el período lluvioso.
A esto se suman las zonas costeras expuestas a tsunamis por la actividad de las placas tectónicas y ambos litorales con susceptibilidad a inundaciones, así como la influencia de fenómenos climáticos que pueden provocar sequías o intensificar lluvias, configurando una oportunidad donde distintos eventos pueden ocurrir de forma simultánea o encadenada.
Retomando la idea princial, paralelamente a estos procesos de preparación, las instituciones del Estado han mantenido vigilancia permanente ante fenómenos recientes, como el enjambre sísmico registrado el 18 de marzo de 2026 en el volcán Masaya, donde el SINAPRED y el INETER orientaron a la población a mantener la calma, actuar con prudencia y aplicar medidas de autoprotección, mientras se desarrollan monitoreos constantes en municipios de Masaya y Carazo que reportaron percepción de sismos durante la actividad.
En este contexto, el Primer Ejercicio Nacional del año 2026, previsto para el 26 de marzo, se desarrollará como continuidad del modelo de preparación, incorporando escenarios de sismos, tsunamis, erupciones volcánicas, incendios forestales y deslizamientos, con la participación de familias, centros educativos, instituciones del Gobierno Central, mercados, zonas productivas y sector privado, con el propósito de poner en práctica los planes de respuesta, evaluar los tiempos de reacción, la coordinación entre instituciones y la efectividad de los mecanismos de autoprotección, integrando la experiencia acumulada y fortaleciendo la cultura de prevención en todo el país.
En este contexto de preparación nacional, la Copresidenta, Compañera Rosario Murillo destacó el sentido y alcance de estos ejercicios:
"Este gran ejercicio de preparación nos permite adquirir mayor experiencia en la protección y defensa de la vida. Nuestro Ejército, nuestra Policía, nuestros Bomberos Unidos, así como las instituciones como el Ministerio de Salud (MINSA), el Ministerio de la Familia (MIFAMILIA), el Ministerio de Educación y SINAPRED, avanzamos unidos en el aprendizaje y fortaleza de nuestro modelo sandinista de defensa de la vida". Concluyó la Compañera Rosario.













