El genio y heroísmo de la juventud siempre ha protagonizado la historia de Nicaragua. Rubén Darío publicó “Azul”, libro que tenía tan amplia influencia en la literatura española, a la edad de solo 21 años. El general Benjamín Zeledón se destacó en la vida pública nacional como abogado y militar desde muy joven, antes de entregar su vida en defensa de la soberanía y dignidad de Nicaragua el mismo día que cumplió los 33 años. Nuestro General Sandino tomó la decisión de enfrentar al monstruoso poder del imperio yanqui cuando apenas tenía 30 años. La heroína nacional Blanca Arauz Pineda se casó con el General Sandino, aun sabiendo el formidable peligro de su oposición a la ocupación norteamericana. Tenía 18 años.
Entre los generales de Sandino se destacan Juan Pablo Umanzor quien tenía 25 años al inicio de la lucha contra la invasión yanqui y Francisco Estrada quien en ese momento tenía 24 años. Cuando cayó en combate contra los invasores en 1931 el General Miguel Ángel Ortez tenía 24 años. El héroe nacional Rigoberto López Pérez tenía 27 años cuando ajustició a Anastasio Somoza García. Cinco años después, entre los compañeros que fundaron el FSLN en 1961, los Comandantes Carlos Fonseca y Francisco Buitrago tenían 25 años, Germán Pomares 24, Silvio Mayorga 27, Pablo Ubeda 20 años y el Comandante Tomás apenas tenía los 30 años.
Es imposible nombrar a todas y todos los héroes y mártires de la Revolución Popular Sandinista que entregaron sus vidas, sin embargo unos pocos ejemplos dan una idea del sacrificio de tanta juventud, la Compañera Yelba Antunez cayó en Nueva Guinea cuando tenía solo 15 años, Arlen Siu tenía 20 años, el Comandante Julio Buitrago tenía 25 años, Silvia Ferrufino tenía 26 años, entre miles de hermanas y hermanos jóvenes más. Al ser alcanzado en 1967 por la Guardia Nacional y encarcelados, el Comandante Daniel Ortega tenía 22 años y el compañero Jacinto Suárez tenía 20 años. Casi todos las y los revolucionarios en la toma de la casa de Chema Castillo en 1974 tenían menos de 30 años.
Cuando el Comandante Carlos Nuñez y su hermano mayor Rene se integraron al FSLN tenían 18 años y 23, respectivamente. La Compañera Rosario se integró al FSLN a la edad de 18, la Compañera Nora Astorga cuando tenía 21 y la Compañera Doris Tijerino a la edad de 23. Son innumerables los ejemplos que constan de esta realidad y, en entrevistas con las y los militantes sandinistas de la época de resistencia, acumulación de fuerzas y la insurrección, un tema constante es como en efecto, para la dictadura somocista, ser joven era un delito que merecía golpizas, encarcelamiento y tortura.
El Triunfo y la Cruzada Nacional de Alfabetización
La catarsis nacional del Triunfo del 19 de Julio liberó una enorme ola de voluntad de entrega comunitaria de parte de toda la juventud que apoyaba la Revolución, la cual se expresó de múltiples maneras incluyendo la movilización masiva para los cortes del café y las jornadas de salud pero alcanzó su máxima expresión en la movilización de más de 95,000 brigadistas del Ejército Popular de Alfabetización durante cinco meses en la Cruzada Nacional de Alfabetización. Entre el 23 de marzo y el 23 de agosto 1980, la Cruzada bajó la cifra de analfabetismo de niveles de más de 90% en algunos departamentos del país a un promedio a nivel nacional de 12%.
En el cuarenta aniversario de la Cruzada, el compañero Orlando Pineda recordó como, “Salimos con un sol radiante y bajo el juramento del comandante Tomás Borge Martínez de dar nuestra vida si es posible a favor de este pueblo. Los hombres y mujeres que participaron en la gran Cruzada Nacional de Alfabetización, recogieron el legado de Carlos, Sandino y nuestros Héroes y Mártires y desde ese momento, la juventud de hoy ha continuado la tarea de alfabetizar”.
Y el compañero Salvador Vanegas ha notado que, “Los alfabetizadores aprendimos que el somocismo era eso, era miseria, era pobreza; nos tocó, no mirarlo en un libro, sino vivirlo, llegar a una casa que eran 4 tablas y un techo de plástico, dormir en el suelo, comer maíz reventado, convivir con la pobreza extrema, y saber que lo que estábamos haciendo era precisamente liberar a esas personas, liberarlas de ese sistema de explotación por medio de la Alfabetización… Entonces se aprendió, en doble vía, a convivir con el campesinado, con los productores, con gente que había estado en extrema pobreza y miseria. Y además ellos aprendieron a leer y escribir, y aprendieron el significado de la Vida, el significado de la Libertad, el significado de los Derechos, el significado de tener Futuro”.
La compañera Brenda Novoa recuerda, “Yo me fui de 13 años a la montaña, siendo muy pequeña hice revolución, son 40 años de amor, de experiencias vividas y sobre todo dimos lo más valioso que en ese momento teníamos, nuestros conocimientos. Ellos aprendieron de nosotros y nosotros de ellos, les enseñamos a leer y escribir y ellos (nos enseñaron) a palmear tortillas, ordeñar vacas y a vivir en el campo”. El compañero Orlando Pineda también ha comentado, “nos sentimos como el primer día, nos sentimos felices porque cuando veníamos en los camiones de todas las montañas del país sentíamos una gran alegría de haber cumplido al pueblo, al mundo y al FSLN, porque alfabetizar al pueblo de Nicaragua era una promesa de Carlos, de Germán, de todos los Héroes y Mártires caídos en la Revolución”.
No fue casualidad que en el mismo momento de la gesta monumental de la Cruzada Nacional de Alfabetización, el gobierno de Ronald Reagan inició su agresión contra Nicaragua, porque para el imperio educar a los pueblos es un desafío imperdonable a su dominio. Entre los primeros mártires de la nueva agresión yanqui fue Georgino Andrade Rivera, primero de las y los 58 héroes y mártires de la Cruzada de Alfabetización. Así que, con el Triunfo de la Revolución, la juventud nicaragüense tenía que empeñar no solamente el reto de construir una nueva sociedad revolucionaria sino también defender la nación contra la implacable agresión y guerra terrorista norteamericana, denunciada como tal en 1986 por la Corte Internacional de la Justicia.
La Segunda Etapa de la Revolución
El fin de la guerra y las elecciones de 1990 abrió un período de 17 años de negación y frustración de las aspiraciones de la población y la juventud a una vida mejor. La política deliberada de los gobiernos de derecha sometidos al llamado Consenso de Washington era de recortar el gasto social, especialmente de salud y educación, privatizar completamente los recursos económicos estatales y reducir la inversión del sector público en la capacidad productiva nacional. Ante esta situación, la juventud nicaragüense jugó un papel decisivo en la defensa de sus derechos fundamentales, especialmente en relación a la educación y la lucha en defensa del 6% para las universidades.
En abril de 1999, Roberto González Herrera, a los 24 años de edad, dio su vida por la causa de una educación pública gratuita. En Estelí en septiembre de 2023, cuando los estudiantes de la universidad católica UCATSE protestaron por el aumento de las mensualidades, el rector les dijo: "Un pobre no puede ser ingeniero". En 2004, el gobierno recortó el ya severamente reducido presupuesto de educación en un 10% menos. Cabe recordar que a finales de 2003, solo 6000 estudiantes lograron aprobar los exámenes de admisión universitaria para un total de 22.000 plazos disponibles. Se reportó que 90.000 estudiantes reprobaron sus exámenes. Este año, se han inscrito 82.000 estudiantes para cursar 127 carreras en 12 universidades públicas, varias de ellas recuperadas del mercenario sector privado por no haber cumplido con sus deberes ante las autoridades y la CNU.
Así que, de la misma manera del Triunfo Revolucionario de 1979, esta segunda etapa de la Revolución Popular Sandinista también ha liberado la tremenda energía y dinamismo imparable de la juventud nicaragüense para impulsar el desarrollo humano del pueblo y hacer posible la defensa de sus logros. Antes de enero 2007, los gobiernos neoliberales prácticamente abandonaron las actividades culturales y el deporte. Todas las expresiones culturales y deportivas carecían de recursos para mantenerse, igual que la atención a la niñez y la educación preescolar que se privatizó conforme con el modelo de educación neoliberal. En 2006 solo 32 Centros de Desarrollo Infantil quedaron funcionando, con muchas dificultades, a nivel nacional mientras ahora son 276 en todo el país. El presupuesto de la educación se ha aumentado casi 5 veces desde 2007 y se ha eliminado el empirismo entre las y los docentes que iba en crecimiento durante los años neoliberales por falta de inversión en la preparación de jóvenes maestros profesionales.
En el caso de la cultura ahora, como ha explicado el compañero Pedro Pablo Castillo de la Alcaldía de Managua, “Las Casas de Cultura y Creatividad son los espacios indicados para que florezca ese semillero de los nuevos y grandes artistas de Nicaragua. Estamos hablando que es una Estrategia Nacional, una orientación de nuestro Comandante y la Compañera, y en todos los Municipios hay Casas de Cultura”. Y la compañera Brenda Flores de la Juventud Sandinista confirma, “En cada Municipio tenemos esos espacios, y son parte de esa reivindicación y esas Victorias que tiene el Pueblo. Hoy, nuestra Juventud goza, vive, disfruta y celebra también a través del Arte y la Cultura, a través de esa formación continua, del Teatro, de la Música, de la Pintura, del Emprendimiento, pero también de la Innovación y la Creatividad. Todo eso es parte de la Restitución de Derechos, sobre todo la Alegría de vivir en este Pueblo, que triunfa y sigue caminando”.
Esta realidad se expresa también en la Política Nacional de Desarrollo y Masificación del Deporte y la Recreación. La compañera Xiomara Larios, Presidenta de la Federación de Atletismo de Nicaragua, en 2019, “Cuando inició el Triunfo de nuestra Revolución Popular Sandinista, han sido los mejores años que hemos tenido en el Deporte... a Nivel Nacional en todos los Deportes.” Y el compañero Milton Ruiz nos ha explicado como se ha fortalecido, “el Movimiento Deportivo hoy, con sus Consejos de Deportes, planificando, evaluando la técnica, los Deportes Colectivos, los Deportes Individuales; porque además, a la par de todo eso que estamos haciendo hay algo fundamental que no se ve en otro País, que no se ve en otro Gobierno, que es Voluntad, y que es credibilidad hacia la Juventud.” Como dijo nuestro Comandante Daniel en 2017, “El deporte tiene esa fuerza mágica de abrir esos oasis de Paz”.
Es natural que desde su fundación en 1980, la Juventud Sandinista ha sido la vanguardia de la promoción del desarrollo humano en todos los aspectos de la vida nacional. El cuido y protección del medio ambiente se promueve por el Movimiento Guardabarranco, el deporte por el Movimiento Alexis Argüello, la cultura por medio del Movimiento Leonel Rugama, la atención a los sectores vulnerables de nuestra sociedad por medio de la Promotoría Solidaria y, para una comunicación sana y verdadera, la Red de Comunicadores Jóvenes. Como explica la compañera Brenda Flores “Tenemos diferentes Movimientos Juveniles y... lo decimos como Juventud... hacer Revolución, seguir haciendo crecer nuestro País es de voluntad y de querer también. Seguir creciendo como Juventud y como pueblo hoy lo podemos realizar, hoy podemos decir que los Sueños se hacen realidad a través de esta Revolución Sandinista”.
El compañero asesor presidencial Salvador Vanegas ha afirmado, “Somos luz frente a la oscuridad del somocismo, frente a la oscuridad de los vende patrias, frente a la oscuridad de los que quieren detener la revolución, lo cual es misión imposible y aquí estamos, esta generación de sandinistas y las nuevas generaciones de sandinistas, aquí está la gloriosa Juventud Sandinista 19 de julio de hoy de ayer y de siempre”. Y como asevera el compañero de la Juventud Sandinista Christian Rojas, “El joven revolucionario no se limita a militar en un partido, ser joven revolucionario es saber, ver y asumir los retos del presente, para la construcción de la patria del futuro. Nuestra obligación es soluciones reales a los problemas y construir una mejor nación”.
Por su parte, nuestra Copresidenta Compañera Rosario ha reconocido, “Cuánta Juventud ha dado la Vida por la Patria, y sigue dando la Vida por la Patria en estos Tiempos en que dar la Vida és trabajar, sin descanso, si cabe la palabra, para instalar esos Tiempos que ya son Mejores, y ese Porvenir Brillante que vamos alcanzando!” Y nuestro Comandante Daniel quien siempre insiste en las palabras de Rubén Darío “Juventud Divino Tesoro” también ha declarado, “Que Viva la Eterna y Valerosa Juventud Nicaragüense ! Que Vivan l@s Jóvenes de toda nuestra Nicaragua, que hoy caminan comprometidos, como siempre además, con el Ideario de la Revolución... Patria Libre, Patria Digna, Patria Cristiana, Patria Solidaria, el Ideario de la Revolución”.













