La Copresidenta de Nicaragua, Compañera Rosario Murillo, en su mensaje al pueblo nicaragüense, recordó a San Romero de América, un extraordinario líder espiritual y defensor del pueblo salvadoreño, un hombre cuyo ejemplo trascendió las fronteras y permanece vivo en el corazón de su pueblo y de los pueblos vecinos.
“Desde nuestra fe cristiana, desde nuestra condición cristiana, nuestra vocación socialista y nuestro permanente sentido de solidaridad. Hoy es el aniversario 46.º de San Romero de América; acordémonos de cómo fue, que quisieron acabar con una persona santa y de fe, acordémonos cómo quisieron arrancarnos de nuestros corazones la fe y sobre todo, la fe en la bondad, en la capacidad de bondad, de hermandad, de fraternidad del ser humano en medio de la crueldad de la guerra”, resaltó.
Murillo recordó cómo, en reiteradas ocasiones, han intentado arrebatar la fe al pueblo: “Acordémonos cómo quisieron convertirnos a todos en mercenarios, en soldados de fortuna, pero no, este pueblo nuestro es cristiano, tiene fe, tiene cariño, tiene amor; este pueblo nuestro, estos pueblos nuestros, son pueblos de paz, de bien”.
Recordó además al padre Miguel D'Escoto, quien en su momento se sumó al dolor y a la consternación tras lo ocurrido a San Romero de América.
“Y así como vivíamos hoy, viendo los recuerdos, cuando el padre Miguel D'Escoto nos dijo, nos contó, nos dimos cuenta de lo que había pasado y cómo salió inmediatamente para El Salvador, tanto que tenemos que recordar para seguir haciéndonos hoy peregrinos del amor, de la Paz, de la Hermandad, del Cristianismo, Socialismo y la Solidaridad”, dijo.













